“El Niño ” se encuentra en pleno desarrollo

El océano Pacífico Ecuatorial observa el desarrollo temprano en un episodio de “El Niño”, de considerable intensidad, cuya existencia ya ha sido reconocida por la mayoría de los servicios meteorológicos del mundo. Adicionalmente, se observa un calentamiento del océano Índico, que podría estar asociado al desarrollo de una fase positiva del Dipolo del Océano Indico (IOD), lo cual suele acentuar los efectos de “El Niño”.

Por su parte, el océano Atlántico Subtropical continúa mostrando temperaturas superiores a lo normal, debido a que se encuentra atravesando una fase positiva de larga duración de la Oscilación Multidecadal del Atlántico (AMO), cuyos efectos comenzaron a notarse a partir de 2007 y, probablemente, continúen sintiéndose por unos 20 o 30 años más. La influencia del calentamiento del Atlántico provocará fuertes tormentas sobre el Litoral Fluvial, pero reduciendo, al mismo tiempo, la llegada de lluvias hacia el interior del área agrícola, especialmente a su porción sudoeste.

Asimismo, el calentamiento del Atlántico imprimirá una fuerte irregularidad a la marcha de las precipitaciones, haciendo que se alternen prolongadas rachas de tormentas, con riesgo de anegamiento de los campos bajos e inundaciones urbanas, con igualmente prolongadas rachas de bloqueo, durante las cuales predominarán condiciones secas y calurosas, que consumirán las reservas de humedad de los suelos. Paralelamente, se adicionarán los efectos causados por la circulación polar, que se encuentra activada, debido a que se atraviesa una fase negativa de la Oscilación Antártica (AAO).

Esta combinación de factores contrapuestos producirá un escenario climático sumamente perturbado:

– El este de la región del Chaco, la Mesopotamia y el centro y el este de la región Pampeana observarán tiempo cálido y húmedo, con precipitaciones superiores a lo normal desde octubre hasta marzo, con alto riesgo de tormentas severas, con granizo y vientos.

– A diferencia de otros episodios de “El Niño” que afectaron negativamente al NOA y el norte de Cuyo, en este episodio, estas áreas observarán precipitaciones normales a superiores a lo normal, aunque muy irregulares, tanto en el espacio como en el tiempo.

– Contrariamente, el sur de Cuyo y el sudoeste de la región Pampeana observarán tiempo predominantemente seco y extremadamente caluroso, con precipitaciones inferiores a lo normal. Cada tanto, el tiempo seco y caluroso dará paso a cortas rachas de tormentas, que generarán el riesgo de granizo y vientos, pero cuyas precipitaciones serán insuficientes para compensar el consumo de humedad de los cultivos y pasturas.

Tal como sucede en los episodios de “El Niño” las áreas montañosas recibirán buenas nevadas, asegurando un buen aporte de agua para riego cuando se produzca el deshielo primaveral. Se producirán entradas de aire polar hasta bien entrada la primavera, dando un régimen de heladas más intenso que el observado en la temporada 2014, pero mucho menos intenso que lo registrado en 2013. Se dará el riesgo de crecida de los grandes ríos Paraná, Paraguay y Uruguay, así como el peligro de anegamientos en los campos bajos en las cuencas de los ríos de llanura de la región Pampeana. Cabe insistir, una vez más, en que, las irregularidades exhibidas por el agroclima durante las últimas campañas agrícolas, tanto a nivel nacional como internacional, indican que no es prudente hacer cálculos exitistas, y que debe dejarse siempre un margen de seguridad en las proyecciones económicas y productivas que se realicen.

 

Autor: Ing. Agr. Eduardo Sierra, especialista en agroclimatología

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