Los precios locales de los granos, ¿seguirán subiendo o rozan su techo?

Tres informes deslizan que los mercados ya se anticiparon a la eliminación de retenciones y suba del tipo de cambio.

En los últimos tres meses y medio, la cotización local de la soja subió 41 %;  la del trigo 33 % y la del maíz 78 %, en un contexto mundial en que las variaciones de precios de estos granos fueron muy leves.

En ese marco, “hoy muchos se preguntan: ¿seguirán aumentando los precios de los granos a nivel local en las próximas semanas?”, afirma un informe del economista Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario que intenta responder ese interrogante y, si bien afirma que “es difícil poder dar una respuesta”, parece deslizar que no es de esperar que haya fuertes subas como las ocurridas en los últimos meses.

“A medida que en este último trimestre se veía que podía ser cierta y concreta la eliminación de los derechos de exportación, restricciones a las exportaciones y el reajuste del tipo de cambio, se fueron generado gradualmente aumentos de precios a lo largo de estos tres meses y medio”, subraya Calzada, quien hizo un repaso de la evolución de las cotizaciones de cada cultivo en el mercado de Rosario.

Soja. A fines de agosto, cotizaba a 2.050 pesos por tonelada, pero dos días antes de que se levantara el cepo cambiario, las operaciones se cerraron a 2.900 pesos. Es decir, un incremento del 41 %. El viernes hubo ofertas de hasta 3.050 pesos. En Chicago, los futuros para las posiciones más cercanas cayeron 2%.

Trigo. Las operaciones con trigo “Gluten 28 PH 76” para compra de la molinería en Rosario con descarga y pago contado, se pagaban a 1.350 pesos tres meses y medio atrás, cifra que subió a 1.800 pesos la semana pasada, lo que significa un 33 %. En Chicago, no hubo variaciones.

Maíz. Para exportación con entrega inmediata, contado con descarga, se pagaba 900 pesos por tonelada y se aumentó 78 % hasta 1.600 pesos. En Chicago, la suba para los futuros fue del 2,88 % en el mismo lapso.

Anticipándose
En este marco, en el último informe de coyuntura del Ieral de Fundación Mediterránea, el economista Juan Manuel Garzón asegura que la soja ya se había anticipado a la devaluación, pagando un dólar implícito de 13 pesos cuando el valor oficial todavía estaba por debajo de los 10 pesos.

“Los precios pagados por la oleaginosa en el mercado de Rosario en las últimas semanas se encontraron por encima de sus respectivos precios de paridad internacional al tipo de cambio oficial. Por ejemplo, en los días 14 y 15 de diciembre se pagaban 3.000 pesos por tonelada de soja, que dado el precio internacional y todos los gastos de exportación (incluidas retenciones), significaba comprar “dólares” a un tipo de cambio implícito de 13 pesos. Nótese que desde octubre este tipo de cambio implícito superaba los 10 pesos por tonelada”, ejemplifica.

Algo similar opina el licenciado Ignacio Cueva, analista de Mercados de LBO: “la semana tuvo varias novedades, pero no muchos cambios nuevos, ya que la mayoría estaba descontada”.

Dudas sobre el dólar
En un artículo de opinión difundido por el Centro de Gestión Agropecuaria de la Fundación Libertad, Cueva hace hincapié en el aumento del tipo de cambio, asegurando que “deja dudas respecto a su eficiencia en el mediano y largo plazo, ya que no parece traccionar grandes ventas desde el agro y deja en duda el grado de competitividad del país a nivel internacional”.

Otro aspecto que debe tenerse en cuenta, para Cueva, es que “el aumento de precios (local) en pesos y la suba en Chicago, a lo que se suma la reducción de retenciones, no se traducen en aumentos de precio local en dólares, ya que el primer y segundo aspecto es contrarrestado por los compradores, quienes buscan recuperar parte del contramargen pagado hasta aquí, mientras que el último ya estaba descontado desde hace días. El poroto tiene lugar para subir algunos dólares más, pero dependerá de las necesidades financieras del productor argentino, y la necesidad de compra de las fábricas”.

Trigo y maíz
Lo mismo pasa con el trigo, que subió en pesos pero cayó en dólares. “El efecto de la quita de retenciones no se llevó a un acercamiento al precio FOB, en torno a 175 dólares por tonelada, mientras que post devaluación, los precios en pesos, y los negocios en el Matba, indican que la mercadería cámara se está pagando 145 dólares. La cotización en pesos creció, aunque claramente no en forma proporcional. La BCR fijó un precio pizarra para el trigo cámara en 1.800 pesos por tonelada”, indica Cueva.

La perspectiva mejora para el trigo de buena calidad, que no está abundando este año, pero que sí es requerido y, por ende, pagado en valores cercanos a 180 dólares por tonelada. “Parece difícil que en el corto plazo se consiga mejoras en el trigo cámara, pero entrado el año nuevo, podríamos ver mayor interés desde la exportación, a la vez que el cereal de calidad será buscado por los molinos, pudiendo entonces llevar a aumentos”, proyecta Cueva.

El de mejor perspectiva es el maíz, aunque no de crecimiento, ya que los precios se ubican en torno a 1.900 pesos por tonelada, lo que implica que se roza el FAS teórico; mientras que los negocios de cosecha nueva se anotan a 147 dólares por tonelada y, si bien están debajo de la capacidad teórica de pago, la diferencia es menos significativa. “Por todo esto es que el forrajero está mostrando mayor atractivo a la hora de negociarse, e incluso ha generado que se siembren más lotes de maíz tardío o de segunda”, afirma Cueva.

Perspectiva
En conclusión, para este analista, “lo que queda por delante se divide en dos partes: lo que pueda hacer el gobierno por incentivar al sector agro, donde el foco lo tendrán el tipo de cambio y los aspectos impositivos, y lo que puede hacer el sector agro por sí mismo. Respecto del tipo de cambio, resta observar si los precios actuales son suficientemente competitivos para el país. Por otro lado, estando sobre el fin de la ventana de siembra de maíz, el aspecto productivo queda en latencia hasta mitad de año, por lo que el foco del productor argentino debería pasar por la comercialización”.

Fuente: AGROVOZ

La participación del Estado en la renta agrícola es del 94,1%

El índice FADA del mes de septiembre registra otro récord de participación del Estado en la renta agrícola argentina. Termómetro del campo. Explicaciones e impactos de este dato.

Que el Estado participe del 94,1% de la renta agrícola significa que la sumatoria de los tributos (provinciales y nacionales, incluidos los derechos de exportación) y los costos de intervención (efecto ROEs en trigo y maíz), representan $94,10 de cada $100 que genera de renta una hectárea promedio en Argentina.

La renta es lo que vale la producción menos los costos, en otras palabras, el resultado que se obtiene al restarle los costos de producción, comercialización y transporte al valor de la producción a precios internacionales.

La producción y costos de la hectárea se calculan utilizando los rindes, costos y distancias al puerto promedio a nivel nacional para los cultivos de soja, maíz, trigo y girasol y ponderándolos por la participación de estos cultivos en el área sembrada nacional. Así, se obtiene la renta, la que se distribuye en el resultado de la producción después de impuestos, la renta de la tierra y la participación del Estado.

El incremento de la participación del Estado con respecto al 93,5% de junio de 2015 y al 81,7% de hace un año, se debe a la combinación de factores como la caída de precios de las commodities agrícolas y a que la devaluación fue menor al incremento de costos.

En el último año, la soja cayó un 18,6% en dólares, mientras que el maíz bajó apenas un 0,6% (había bajado anteriormente) y el trigo bajó un 20,4%; al tiempo que la devaluación fue del 11%. Es decir, en el caso de la soja, el precio en pesos bajó un 10% mientras que los costos se incrementaron un 17,5%. Cabe aclarar que la caída de precios se viene dando desde 2012 y el atraso cambiario (devaluación menor a la inflación) ocurre prácticamente todos los años desde el 2004. Este atraso cambiario también complica a todos los sectores exportadores del país.

Fada

Distribución de la renta agrícola

Por el problema de rentabilidad que esta situación ha generado en los últimos años, solo paliado por el récord de cosecha, el valor de los alquileres de campos se han ido negociando a la baja. Principalmente, porque es el único ítem susceptible de bajar ya que no lo hacen los impuestos ni los costos. Por ello, para esta medición se ha relevado una baja promedio de entre el 20% y el 30% en el valor de los arrendamientos medidos en quintales de producto, por lo que si consideramos la caída del valor de los productos, en pesos, esta caída es incluso mayor.

La baja de los alquileres permite atenuar los números rojos del campo argentino, pero no alcanza para que el resultado después de impuestos en campo alquilado sea positivo. Para la hectárea promedio, con la superficie ponderada de soja, maíz, trigo y girasol, el resultado es de -$302 por hectárea, mientras que en campo propio es de +$227, representando menos de un 20% del promedio de los últimos 8 años.

La causa de esta pobre rentabilidad, además de la baja de precios, que llevan más de un 40% de caída desde los máximos, es la existencia de los derechos de exportación y las restricciones a las exportaciones (ROE), ambas medidas que los países competidores de Argentina no poseen. Para graficarlo, el trigo tiene un derecho de exportación del 23%, pero por efecto de los ROE vale en el mercado interno U$S 35 menos de lo que debería valer (costos de intervención). Por esta razón, el productor de trigo termina recibiendo en Argentina un 58% del precio internacional. Algo muy similar ocurre con el maíz, en lugar de ser el 58% es el 59%. Mientras que recibe un 65% en el caso de la soja. Un productor en Uruguay o Brasil recibe un valor más cercano al 100%.

Estos datos, más allá de ser una mala noticia y un problema para los productores agropecuarios, generan un efecto negativo trascendente para la sustentabilidad del sistema productivo agrícola. Esto porque cada vez se rotan menos los cultivos, sembrándose más soja y menos trigo y maíz. Esta menor rotación genera pérdida de carbono en el suelo y malezas resistentes a herbicidas, que a su vez requiere que se apliquen más agroquímicos.

Pero además de ser una mala noticia para los productores y para el suelo, debería ser una preocupación para las economías y el empleo del interior, ya que la dinámica de la construcción y el comercio dependen en gran medida de los recursos genuinos originados en el suelo argentino.

 

Fuente: Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA)

Informe del USDA – Agosto

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos publicó hoy su nuevo informe mensual de oferta y demanda de granos en el nivel mundial. Y resultó una sorpresa bajista, particularmente para el maíz y para la soja, dado que mientras que el mercado daba por descontados recortes en los rindes y, consecuentemente, en las cosechas respectivas, el organismo fue en el sentido contrario y elevó las productividades y los volúmenes de las cosechas.

Además, como datos a tener en cuenta, las existencias finales de maíz y de soja reportadas hoy por el organismo para el ciclo 2015/2016 de los Estados Unidos quedaron un 20,35% y un 53,60% por encima de las cifras esperadas por el mercado, respectivamente.

A continuación detallamos los principales aspectos del nuevo informe oficial:

 

MAÍZ

Campaña 2014/2015

En su repaso sobre la vieja campaña estadounidense, el USDA relevó un stock final de 45,02 millones de toneladas, levemente por debajo de los 45,18 millones del mes pasado y cerca de los 45,06 millones esperados por los privados. El recorte estuvo relacionado con un menor uso doméstico.

 

Stock final estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto

USDA julio Promedio privados

USDA 2013/2014

45,02 45,18 45,06

31,39

En cuanto a la oferta sudamericana, el USDA estimó la cosecha de maíz de Brasil en 84 millones de toneladas, por encima de los 82 millones previstos en el reporte del mes pasado. De igual modo, el organismo elevó de 25 a 26,50 millones su cálculo sobre la producción argentina.

En el nivel mundial, el USDA estimó la cosecha de maíz en 1006,24 millones de toneladas, por encima de los 1001,74 millones de julio. En tanto que las existencias finales crecieron hasta los 197,42 millones, desde los 193,95 millones del mes anterior.

 

Stock final mundial (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio Promedio privados

USDA 2013/2014

197,42 193,95 193,25

172,90

 

Campaña 2015/2016

En el inicio de su relevamiento sobre la nueva campaña en los Estados Unidos, el USDA mantuvo sin cambios las cifras de área sembrada y superficie que llegará a la cosecha, en 36 y en 32,85 millones de hectáreas. En cambio, tras los relevamientos de campo, el organismo elevó el rinde promedio nacional, de los 104,69 quintales de julio hasta los 105,95 quintales y los dejó bastante por encima de los 103,25 quintales previstos por el mercado en la previa del informe oficial.

Con todos estos datos, el USDA proyectó la cosecha estadounidense de maíz en 347,64 millones de toneladas, por encima de los 343,68 millones del informe de julio y de los 338,52 millones calculados por los privados. En el resto de las cifras del ciclo comercial, el organismo elevó de 133,99 a 134,63 millones el uso forrajero; de 301,26 a 302,91 millones el uso total, pero redujo de 47,63 a 46,99 millones las exportaciones. Así, el stock final fue reportado en 43,53 millones, por encima de los 40,61 millones del mes pasado y un 20,35% por encima de los 36,17 millones esperados por el mercado.

 

Producción estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio Promedio privados

USDA 2014/2015

347,64 343,68 338,52

361,10

 

Área cosechada en los Estados Unidos (en millones de hectáreas)

USDA agosto USDA julio Promedio privados

USDA 2014/2015

32,85 32,85 32,81

33,67

 

Rinde en los Estados Unidos (en quintales por hectárea)

USDA agosto USDA julio Promedio privados

USDA 2014/2015

105,95 104,69 103,25

107,33

 

Stock final estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio

Promedio privados

43,53 40,61

36,17

Fuera de las cifras de los Estados Unidos, el USDA elevó de 77 a 79 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha de maíz en Brasil, en tanto que mantuvo en 25 millones de toneladas su previsión sobre la campaña de maíz en la Argentina.

Para la Unión Europea (UE), el USDA estimó una cosecha de maíz de 62,25 millones de toneladas, por debajo de los 65,77 millones del mes pasado. A su vez, elevó de 14 a 15 millones sus importaciones y redujo de 2,50 a 2 millones sus exportaciones.

En cuanto a China, elevó de 79,96 a 81,26 millones de toneladas sus existencias iniciales y redujo de 229 a 225 millones el volumen de la nueva cosecha. Además, mantuvo en 3 millones de toneladas sus importaciones y redujo de 91,91 a 90,21 millones su stock final.

La cosecha de Ucrania fue elevada de 26 a 27 millones de toneladas, en tanto que sus exportaciones fueron incrementadas por el USDA, de 16 a 17,50 millones.

En el nivel mundial, la producción de maíz fue estimada por el USDA en 987,11 millones de toneladas, por encima de los 985,61 millones del julio, en tanto que las existencias finales fueron incrementadas de 189,95 a 195,09 millones.

 

Stock final mundial (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio

Promedio privados

195,09 189,95

187,91

 

SOJA

Campaña 2014/2015

En la revisión de la vieja campaña, el USDA redujo de 6,94 a 6,53 millones de toneladas su cálculo sobre las existencias finales estadounidenses, con lo cual las dejó levemente debajo de los 6,72 millones previstos por el mercado. Este recorte fue producto de la previsión de una mayor molienda y de un mayor uso total. Las exportaciones, en tanto, fueron sostenidas en 49,67 millones de toneladas.

 

Stock final estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio Promedio privados

USDA 2013/2014

6,53 6,94 6,72

2,50

Fuera de las cifras estadounidenses, el USDA mantuvo en 94,50 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha de soja de Brasil y la dejó por debajo de los 96,2 millones de toneladas estimados ayer por la Compañía Nacional de Abastecimiento, dependiente del Ministerio de Agricultura de Brasil. En cambio, elevó de 60 a 60,80 millones de toneladas su cálculo sobre la producción de la Argentina, en línea con la mayoría de las previsiones locales.

Respecto de China, el organismo elevó de 74 a 77 millones de toneladas sus importaciones de soja.

En el nivel mundial, el USDA estimó la producción de soja en 319,36 millones de toneladas, por encima de los 318,60 millones de julio, mientras que las existencias finales fueron relevadas en 80,57 millones, por debajo de los 81,68 millones del informe anterior.

 

Stock final mundial (en millones de toneladas)

USDA agosto

USDA julio Promedio privados

USDA 2013/2014

80,57 81,68 81,49

66,85

 

Campaña 2015/2016

Acerca de la nueva campaña en los Estados Unidos, el USDA redujo de 34,47 a 34,14 millones de hectáreas la superficie sembrada y de 34,20 a 33,82 millones el área que llegará a la cosecha. Pero, en su primer relevamiento de rindes tras las recorridas a campo, elevó de 30,94 a 31,54 quintales por hectárea la productividad promedio, un dato que quedó muy por encima de los 30,06 quintales esperados por los privados.

Con estos cambios, el organismo proyectó la nueva cosecha de soja de los Estados Unidos en 106,59 millones de toneladas, por encima de los 105,73 millones de julio y de los 101,35 millones calculados por el mercado en la previa del informe oficial. En el resto de las cifras del ciclo comercial, el USDA elevó de 50,08 a 50,62 millones de toneladas la molienda y de 53,60 a 54,21 millones el uso total. En cambio, redujo de 48,31 a 46,95 millones su previsión sobre las exportaciones, un dato que –habría que tenerlo en cuenta– fue elaborado antes de la devaluación del yuan en China. En el balance de las cifras, el organismo estimó las existencias finales de soja en 12,78 millones de toneladas, por encima de los 11,58 millones del informe anterior y un 53,60% por encima de los 8,19 millones esperados por el mercado.

 

Producción estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio Promedio privados

USDA 2014/2015

106,59 105,73 101,35

108,02

 

Área cosechada en los Estados Unidos (en millones de hectáreas)

USDA agosto USDA julio Promedio privados

USDA 2014/2015

33,82 34,20 33,72

33,64

 

Rinde en los Estados Unidos (en quintales por hectárea)

USDA agosto

USDA julio Promedio privados USDA 2014/2015
31,54 30,94 30,06

32,15

 

Stock final estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto

USDA julio

Promedio privados

12,78 11,58

8,19

Dada la lejanía con la campaña sojera sudamericana, el USDA mantuvo sin cambios sus proyecciones para Brasil y para la Argentina, en 97 y en 57 millones de toneladas, respectivamente.

Las importaciones de China fueron elevadas de 77,50 a 79 millones de toneladas, un dato que, como advertimos anteriormente en el caso del saldo exportable estadounidense, fue elaborado antes de la devaluación del yuan.

En el nivel mundial, el USDA estimó la producción de soja en 320,05 millones de toneladas, por encima de los 318,92 millones del mes pasado, en tanto que las existencias finales fueron reducidas de 91,80 a 86,88 millones, con lo que quedaron por debajo de los 89,89 millones previstos por el mercado.

 

Stock final mundial (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio

Promedio privados

86,88 91,80

89,89

 

TRIGO

Campaña 2014/2015

En su balance sobre la vieja campaña de trigo, el USDA estimó la cosecha global en 725,25 millones de toneladas, levemente por debajo de los 725,92 millones de julio, en tanto que redujo de 212,06 a 209,66 millones las existencias finales.

 

Stock final mundial (en millones de toneladas)

USDA agosto

USDA julio Promedio privados USDA 2013/2014
209,66 212,06 211,21

185,72

 

Campaña 2015/2016

Para la nueva campaña de trigo en los Estados Unidos, el USDA estimó una cosecha total de 58,13 millones de toneladas, levemente por debajo de los 58,46 millones de julio y de los 58,60 millones calculados por los privados. En el resto de las cifras, el organismo redujo de 3,54 a 3,40 millones las importaciones; mantuvo en 5,44 millones el uso forrajero y en 33,72 millones el uso total, en tanto que redujo de 25,86 a 25,17 millones las exportaciones. En el balance de todas estas cifras, el organismo estimó el stock final en 23,12 millones de toneladas, por encima de los 22,90 millones de julio, pero por debajo de los 23,35 millones previstos por los privados.

 

Producción estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto

USDA julio Promedio privados

USDA 2014/2015

58,13 58,46 58,60

55,14

 

Producción estadounidense de trigo de invierno (en millones de toneladas)

USDA agosto

USDA julio Promedio privados

USDA 2014/2015

40,01 39,63 39,52

37,50

 

Stock final estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio

Promedio privados

23,12 22,90

23,35

 

Fuera de las cifras respectivas a los Estados Unidos destacamos lo siguiente:

  • El USDA redujo de 27,50 a 26,50 millones de toneladas la cosecha de Canadá y redujo sus exportaciones, de 19,50 a 18 millones.
  • Elevó de 57 a 60 millones de toneladas la producción en Rusia e incrementó de 22 a 23 millones sus exportaciones.
  • Para Ucrania y para Kazajstán, el USDA elevó las cosechas de 24 a 25,50 y de 13,50 a 14 millones de toneladas. Para el primero también elevó, de 12,50 a 13 millones sus exportaciones, en tanto que para el segundo las mantuvo en 6 millones.
  • Tanto la cosecha como las exportaciones de Australia fueron sostenidas en 26 y en 18,50 millones de toneladas.
  • Para la UE, el USDA estimó la cosecha en 147,82 millones de toneladas, casi sin cambios frente a los 147,88 millones de julio, en tanto que sus importaciones fueron sostenidas en 6,50 millones y sus exportaciones, en 31 millones.
  • Respecto de la Argentina, el USDA redujo de 11,50 a 11,10 millones su estimación sobre la nueva cosecha, mientras que el saldo exportable lo recortó de 6,70 a 5,50 millones.

En el nivel mundial, el organismo estadounidense proyectó la cosecha de trigo en 726,55 millones de toneladas, por encima de los 721,96 millones del mes pasado. Las existencias finales fueron calculadas en 221,47 millones, por encima de los 219,81 millones del informe anterior y de los 218,15 millones esperados por el mercado.

 

Stock final mundial (en millones de toneladas)

USDA agosto

USDA julio

Promedio privados

221,47 219,81

218,15

 

Fuente: Granar

La participación del Estado en la renta agrícola en junio fue del 93,5%

FADA publicó la última medición del Índice FADA de participación del Estado en la renta agrícola, afirma que el Estado se lleva $93,50 de cada $100 de renta que genera el campo.

El peso de los diferentes impuestos e intervenciones estatales sobre el campo argentino continúa creciendo. La participación del Estado en la renta agrícola ha saltado de un promedio del 74% – 75%, durante el periodo 2009- 2013, al actual 93,5%. El motivo de este salto no ha sido el incremento de los impuestos, sino la permanencia de tributos como los derechos de exportación, provenientes de un contexto con un tipo de cambio real alto y buenos precios de los commodities agrícolas. La situación actual es muy distinta: atraso cambiario, inflación y caída de los precios internacionales.

Si se toma como ejemplo la soja, se puede ver que hoy vale el 55% de lo que valía en septiembre de 2012, es decir, casi la mitad que hace 3 años. Esto provoca que la renta que genera una hectárea se reduzca y la participación del Estado crezca, ya que el derecho de exportación, el tributo más importante, actúa sobre el valor bruto, es decir, no tiene en cuenta los costos para producir, comercializar, transportar y administrar la producción.

Gráfico 1

Que el Estado se apropie del 93,5% de la renta agrícola significa que la sumatoria de los tributos (provinciales y nacionales) y los costos de intervención, representan $93,50 de cada $100 que genera una hectárea promedio. La renta es lo que vale la producción menos los costos, es decir, el resultado que se obtiene al restar los costos al valor a precios internacionales de la producción de esta hectárea.

La producción y costos de esta hectárea se calculan utilizando los rindes, costos y distancias al puerto promedio a nivel nacional para los cultivos de soja, maíz, trigo y girasol y ponderando los por la participación de estos cultivos en el área sembrada nacional.

Así, se obtiene la renta, la que se distribuye en el resultado de la producción, la renta de la tierra y la participación del Estado.

Gráfico 2

Los costos de intervención, principal consecuencia de las restricciones a la exportación aplicadas por el gobierno Nacional (ROE), generan importantes efectos negativos en los mercados de trigo y maíz. Hoy el maíz se vende al 78% de su precio teórico en el mercado interno (efecto ROE) y al 62% de su precio internacional (efecto ROE más efecto derechos de exportación). Mientras que el trigo se vende al 63% de su precio teórico dentro de Argentina y al 48% de su precio internacional. Es por ello que muchas veces los productores dicen que tienen una “retención” efectiva de 48% en maíz y 52% en trigo.

Este tema de precio se traduce en un problema de rentabilidad y en incentivos negativos a cultivar maíz y trigo. El problema radica en la necesidad de sembrar estos cultivos por el bienestar de los suelos. Por un lado, el maíz y el trigo aportan materia orgánica a la tierra, mientras que cultivos como la soja la extraen. Por otro lado, la rotación es buena para controlar las malezas, si se cultivan las mismas especies muy seguido aparecen malezas resistentes y se deben utilizar más agroquímicos y más fuertes para matarlas. Por lo que el problema de precio y rentabilidad se convierte en un desafío para la sustentabilidad de la producción agrícola. Hoy se siembran 5 hectáreas de soja por cada una de maíz, cuando la relación debería estar lo más cerca de 1 posible; y se están cultivando la mitad de las hectáreas de trigo que en 2002 – 2003.

Que el índice FADA mida la participación del Estado en el 93,5% expone un problema de rentabilidad muy grande y explica el descontento de los productores rurales en todo el país. La campaña que viene se van a cultivar menos hectáreas, más soja, menos maíz, menos trigo, con menos tecnología y menos fertilización. Y la problemática se potencia en las economías regionales.

El país necesita un cambio urgente de políticas públicas para revertir esta situación, mejorar la sustentabilidad, producir más, exportar más y generar más empleo. Es necesario que los políticos que toman las decisiones comprendan que el tema excede al bolsillo del productor agropecuario, que afecta al suelo que le dejamos a nuestros hijos, que afecta de manera directa a las economías del interior, que incide sobre las exportaciones y la disponibilidad de dólares y que toca de manera directa a la generación de empleo genuino.

Con las políticas correctas, se podrían generar medio millón de puestos de trabajo en todo el país.

 

Fuente: Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA)

Informe del USDA – Junio

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos publicó hoy su nuevo informe mensual de oferta y demanda de granos a nivel mundial. De las nuevas cifras del organismo lo más relevante es el recorte en las existencias finales estadounidenses 2014/2015, que pasaron de 9,51 a 8,97 millones de toneladas por el incremento de la molienda y el de las exportaciones. El dato oficial quedó por debajo de los 9,23 millones previstos por el mercado. No obstante, este recorte no modifica un escenario de elevadas reservas en EE.UU. y en el nivel mundial para la oleaginosa.

A continuación detallamos las principales cifras del nuevo trabajo oficial:

 

MAÍZ

Campaña 2014/2015

En su revisión del ciclo pasado, que dejó la cosecha récord de 361,09 millones de toneladas, el USDA redujo el uso doméstico de maíz en los Estados Unidos, de 299,65 a 299,01 millones de toneladas. Este único cambio influyó sobre el nivel de las existencias finales, que crecieron de 47,02 a 47,65 millones de toneladas, con lo que quedaron por encima de los 47,22 millones previstos por los operadores en la previa del reporte oficial.

Stock final en EE.UU. (en millones de toneladas)

USDA junio

USDA mayo Promedio privados

USDA 2013/2014

47,65

47,02 47,22

31,39

Fuera de las cifras estadounidenses, el USDA estimó la cosecha de Brasil en 81 millones de toneladas, por encima de los 78 millones previstos el mes pasado. En cuanto a la Argentina, el organismo calculó la producción en 25 millones de toneladas, por encima de los 24,50 millones del reporte anterior.

Producto de los incrementos en las cosechas sudamericanas, el USDA elevó de 996,12 a 999,45 millones de toneladas el volumen de la producción mundial de maíz y de 192,50 a 197,01 millones las existencias finales, con lo que éste último dato quedó muy por encima de los 192,52 millones previstos por el mercado.

Stock  final Mundial (en millones de toneladas)

USDA junio

USDA mayo Promedio privados

USDA 2013/2014

197,01

192,50 192,52

172,90

 

Campaña 2015/2016

En cuanto a la nueva campaña, el USDA estimó la cosecha de los Estados Unidos en 346,22 millones de toneladas, sin cambios respecto del mes pasado. A excepción del aumento del stock inicial, que pasó de 47,02 a 47,65 millones, no hubo cambios sobre el uso forrajero, que quedó en 134,63 millones; sobre el uso total, de 301,26 millones, y sobre las exportaciones, de 48,26 millones. Así, las mayores reservas iniciales pasaron directamente a las existencias finales, que crecieron de 44,35 a 44,98 millones de toneladas. Este dato, sin embargo, quedó por debajo de los 45,19 millones previstos por el mercado.

Stock final en EE.UU. (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo

Promedio privados

44,98

44,35

45,19

Fuera de las cifras previstas para los Estados Unidos, el USDA estimó la cosecha de la Unión Europea (UE) en 68,14 millones de toneladas, por debajo de los 68,34 millones del mes pasado. Sus importaciones fueron calculadas en 12 millones y sus exportaciones en 2,50 millones, sin cambios respecto del informe anterior.

No hubo cambios sobre las cifras de Ucrania, dado que su cosecha y sus exportaciones fueron sostenidas en 26 y en 16 millones de toneladas.

Tampoco hubo modificaciones en las cifras de China, cuya cosecha fue sostenida en 228 millones de toneladas y sus importaciones, en 3 millones.

De igual modo, la producción de Brasil y de la Argentina fue sostenida en 75 y en 25 millones de toneladas, respectivamente, sin variantes.

En el nivel mundial, el USDA proyectó la cosecha en 989,30 millones de toneladas, levemente por debajo de los 989,83 millones de mayo. Sin embargo, las existencias finales fueron incrementadas de 191,94 a 195,19 millones de toneladas, con lo que quedaron por encima de los 191,90 millones previstos por el mercado.

Stock  final Mundial (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo

Promedio privados

195,19

191,94

191,90

 

SOJA

Campaña 2014/2015

En la revisión de la campaña estadounidense récord, que dejó una cosecha de 108,01 millones de toneladas, el USDA elevó de 49,12 a 49,40 millones de toneladas la molienda; de 52,83 a 53,10 millones el uso total doméstico, y de 48,99 a 49,26 millones las exportaciones. Así, las existencias finales fueron estimadas por el organismo en 8,97 millones de toneladas, por debajo de los 9,51 millones del mes pasado y de los 9,23 millones previstos por el mercado.

Stock final en EE.UU. (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo Promedio privados

USDA 2013/2014

8,97

9,51 9,23

2,50

En cuanto a la oferta sudamericana, el USDA estimó la producción de Brasil en 94,50 millones de toneladas, sin cambios respecto del mes pasado. En cambio, para la Argentina el organismo elevó su calculó de 58,50 a 59,50 millones de toneladas.

El volumen de las importaciones de China fue sostenido en 73,50 millones de toneladas.

En el nivel global, el USDA estimó la cosecha de soja en 318,25 millones de toneladas, por encima de los 317,25 millones del mes anterior. En tanto que las existencias finales fueron calculadas en 83,70 millones de toneladas, por debajo de los 85,54 millones del informe del mes pasado. El dato oficial de las reservas quedó por debajo de los 85,80 millones previstos por el mercado.

Stock  final Mundial (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo Promedio privados

USDA 2013/2014

83,70

85,54 85,80

66,85

 

Campaña 2015/2016

La nueva cosecha de los Estados Unidos fue estimada por el USDA en 104,78 millones de toneladas, sin cambios respecto del mes pasado. En el resto de las variables, y teniendo en cuenta el recorte del stock inicial de 9,51 a 8,97 millones, el organismo elevó de 49,67 a 49,80 millones la molienda y de 53,19 a 53,33 millones el uso total, en tanto que mantuvo en 48,31 millones el saldo exportable. Tras estas modificaciones, las existencias finales fueron estimadas en 12,93 millones de toneladas, por debajo de los 13,61 millones del mes pasado y de los 13,25 millones previstos por el mercado.

Stock final en EE.UU. (en millones de toneladas)

USDA junio

USDA mayo

Promedio privados

12,93

13,61

13,25

No hubo cambios en el resto de las variables relevantes para el mercado global de la soja, dado que las lejanas cosechas de Brasil y de la Argentina fueron sostenidas en 97 y en 57 millones de toneladas, en tanto que las importaciones de China y de la UE fueron mantenidas en 77,50 y en 12,80 millones de toneladas, respectivamente.

Así, la producción mundial de soja fue proyectada por el USDA en 317,58 millones de toneladas, levemente por encima de los 317,30 millones del mes pasado, en tanto que las existencias finales fueron calculadas en 93,22 millones, por debajo de los 96,22 millones de mayo y de los 96 millones previstos por los privados.

Stock  final Mundial (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo

Promedio privados

93,22

96,22

96,00

 

TRIGO

Campaña 2014/2015

En el repaso de la vieja campaña estadounidense de trigo, que dejó una producción de 55,13 millones de toneladas, el USDA redujo de 4,08 a 4,03 millones las importaciones; mantuvo en 4,35 millones el uso forrajero y en 32,57 millones el uso total, y redujo de 23,41 a 23,27 millones las exportaciones. Así, el stock final fue estimado en 19,39 millones de toneladas, levemente por encima de los 19,31 millones de mayo y casi en sintonía con los 19,38 millones previstos por el mercado.

Stock final en EE.UU. (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo Promedio privados

USDA 2013/2014

19,39

19,31 19,38

16,05

Fuera de las cifras estadounidenses, el USDA elevó de 21,50 a 22,20 millones de toneladas las exportaciones de Rusia y mantuvo en 11,50 millones las ventas externas de Ucrania.

En el resto del informe no hubo grandes modificaciones y eso se demuestra en el volumen de la cosecha global, que pasó de 726,45 a 726,32 millones de toneladas, y en el de las existencias finales, que se redujo levemente al pasar de 200,97 a 200,41 millones, contra los 200,29 millones calculados por el mercado.

Stock  final Mundial (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo Promedio privados

USDA 2013/2014

200,41

200,97 200,29

185,72

 

Campaña 2015/2016

Para la nueva campaña de los Estados Unidos, el USDA estimó la cosecha en 57,72 millones de toneladas, por encima de los 56,81 millones previstos el mes pasado y de los 57,43 millones calculados por el mercado en la previa del informe oficial. En el resto de las variables de la campaña, el organismo mantuvo las importaciones en 3,81 millones; elevó de 4,90 a 5,31 millones el uso forrajero y de 33,18 a 33,58 millones el uso total, y mantuvo en 25,17 millones el saldo exportable. Tras todas estas modificaciones, las existencias finales fueron calculadas en 22,16 millones de toneladas, por encima de los 21,58 millones del mes anterior y de los 21,72 millones esperados por el mercado.

Cosecha estadounidense (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo Promedio privados

USDA 2014/2015

57,72

56,81 57,43

55,14

Stock final en EE.UU. (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo

Promedio  privados

22,16 21,58

21,72

Del resto de las cifras publicadas por el USDA hoy destacamos lo siguiente:

  • La producción de Rusia fue elevada de 53,50 a 55 millones de toneladas, en tanto que sus exportaciones fueron incrementadas de 20 a 21 millones.
  • De igual modo, la producción de Ucrania fue estimada en 23 millones de toneladas, por encima de los 22 millones del mes pasado, en tanto que sus ventas externas fueron elevadas de 10,50 a 11,50 millones.
  • La producción de la UE fue elevada de 150,29 a 150,68 millones de toneladas, mientras que sus importaciones y sus exportaciones fueron relevadas sin cambios, en 5 y en 32,50 millones, respectivamente.
  • No hubo cambios en las cifras respectivas a Canadá y a Australia, dado que sus cosechas fueron sostenidas en 29 y en 26 millones de toneladas y sus exportaciones, en 20,50 y en 18,50 millones.
  • Para la Argentina el USDA estimó una cosecha de trigo de 11,50 millones de toneladas, por debajo de los 12 millones de mayo, en tanto que el saldo exportable fue reducido de 7,20 a 6,70 millones.

En el nivel mundial, el USDA elevó de 718,93 a 721,55 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha de trigo, en tanto que las existencias finales fueron reducidas de 203,32 a 202,40 millones, pero quedaron por encima de los 201,75 millones esperados por el mercado.

Stock  final Mundial (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo

Promedio privados

202,40

203,32

201,75

 

Fuente: Granar

Alternativas invernales para el semiárido cordobés

Frente a la complejidad del contexto triguero se abre un abanico de variados cereales, legumbres y oleaginosas invernales que demuestra que “no sólo de pan vive el hombre”.

Las transformaciones de la economía mundial en los últimos años, caracterizadas por la inestabilidad en el precio de los alimentos y de los combustibles, han repercutido sobre la economía argentina. Tal escenario sugiere la necesidad de adoptar enfoques alternativos para la actividad agropecuaria, por ejemplo cultivar otras especies invernales, a la par del infaltable trigo para pan.

Para no dar un salto al vacío, es necesario disponer de información actualizada y de profesionales formados en tal sentido. Ensayos comparativos de rendimiento y aprendizaje van de la mano, por lo que las verdades no son ni absolutas ni eternas.

Los cereales suelen copar la parada invernal, donde al ya citado trigo para pan lo acompañan la cebada cervecera, la avena para grano y el trigo para fideos o candeal. Un quinto cereal es el triticale para grano, menos conocido que el forrajero, con un interesante potencial productivo. Entre las legumbres de grano seco, el podio está ocupado por la arveja, el garbanzo y la lenteja. Poco difundido en el país, no así en cambio en otras latitudes (por ejemplo Australia), resulta el lupino. Finalmente, completan el abanico de ofertas tres oleaginosas invernales: la colza, el cártamo y el lino. Parece mentira, pero se pasó revista a un total de doce especies factibles de ser cultivadas entre los meses de mayo y noviembre.

El objetivo de la presente nota técnica es divulgar los resultados, en cuanto al rendimiento en grano obtenido en la campaña 2014-2015, de doce especies invernales cultivadas en secano en el centro de la provincia de Córdoba.

En el Campo Escuela de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC, en dos fechas de siembra (24 de abril y 24 de mayo de 2014) se implantaron doce cultivos invernales, a saber: cinco cereales de invierno (trigo para pan y para fideos, cebada cervecera, avena para grano y triticale para grano), cuatro leguminosas de grano seco (lenteja, arveja, garbanzo y lupino) y tres oleaginosas (colza, cártamo y lino).

Por cada especie se cultivó una variedad de probada aptitud agronómica. Cada parcela estuvo compuesta de cuatro surcos de cinco metros de longitud. La distancia entre éstos fue de 0.20 m, a excepción de los 0.35 m utilizados en el garbanzo y en el lupino. Las densidades de siembra fluctuaron entre las 250 (cereales de invierno, lino y lenteja), 125 (arveja y colza) y 50 (garbanzo, lupino y cártamo) semillas viables por m2.

Los tratamientos se distribuyeron en parcelas divididas, correspondiéndole a las fechas de siembra la parcela principal y a los distintos cultivos invernales las subparcelas, todo enmarcado en un diseño en bloques completos aleatorios con tres repeticiones. El rendimiento en grano (kg/ha) se estimó a partir de una muestra tomada de los dos surcos centrales de cada parcela. La información fue sujeta al correspondiente análisis estadístico.

Durante el barbecho estival, rara vez se logra almacenar agua (0-200 cm) por encima del 60% del agua útil, es decir unos 200 mm. Como era de esperar, las precipitaciones estuvieron casi ausentes durante los meses de mayo, junio, julio, agosto y septiembre de 2014 (44,5 mm). Las únicas precipitaciones de octubre acontecieron entre los días 3 y 4 (82 mm).

El análisis estadístico de la información puso en evidencia una interacción significativa entre especie y fecha de siembra (Tabla 1). Entre las especies con rendimientos por encima de la tonelada en ambas fechas de siembra y con una destacada estabilidad productiva, sobresalieron el trigo para pan, el triticale para grano y el garbanzo. Siempre por encima de los 1000 kg/ha, la cebada cervecera y el cártamo se comportaron mejor en la siembra de finales de mayo. Lo contrario ocurrió con el lupino, con rendimientos cercanos a las tres toneladas, cuando se lo sembró hacia finales de abril. Los restantes cultivos resultaron afectados por factores abióticos (frio) y bióticos (insectos y enfermedades).

Alternativas-invernales

Tabla 1: Rendimiento en grano (kg/ha) de doce especies invernales cultivadas en secano en el centro de la provincia de Córdoba. Medias con una letra común no son significativamente diferentes (p<= 0,05).

En el caso de la avena para grano, la roya incidió negativamente sobre el rendimiento en la siembra de abril, no así en la siembra de mayo. Los pulgones colonizaron las plantas de colza sólo en la siembra de finales de mayo.

Finalmente, los cultivos de lenteja y arveja sembrados en abril se vieron afectados por frío, en pleno periodo crítico. Los rendimientos en trigo para fideos y en lino sólo superaron la tonelada por hectárea cuando fueron sembrados de manera anticipada (24 de abril).

Los resultados del 2014-2015 están en sintonía con los obtenidos en la campaña agrícola anterior (2013-2014). El orden de mérito entre los cultivos no se vio modificado. Es de destacar que las precipitaciones durante el ciclo 2013 estuvieron literalmente ausentes, lo que determinó que los rendimientos resultasen el 50% de los logrados en el 2014. El trigo para pan, el triticale y el cártamo se posicionaron entre los más rendidores. En un segundo escalón, y entre los cereales de invierno, se ubicaron la cebada cervecera y la avena para grano mientras que, dentro de las legumbres de grano seco, sobresalieron el garbanzo y el lupino.

El comportamiento agronómico del resto de las especies – cuando cultivadas en secano en la región – abren más interrogantes que certezas. Un comentario aparte merecen los cultivos de triticale para grano y de lupino. Ambas especies podrían ser tenidas en cuenta como cultivos de cobertura. Específicamente en cuanto al triticale, su uso podría extenderse asimismo a la confección de silaje u obtención de bioetanol (dejando por sentado el uso forrajero de su grano).

 

Fuente: Aapresid

Consejos antes de empezar la siembra fina

Hay factores que aumentan la incertidumbre propia de la producción agrícola que hacen que no se pueda definir si conviene sembrar trigo u otro cereal (o incluso la posibilidad de no sembrar ninguno).

Está a punto de comenzar una nueva campaña de siembra fina con muchas más dudas que certezas, con varios factores que aumentan la incertidumbre propia de la producción agrícola. La falta de transparencia en los mercados, en especial el de trigo, y el aumento de costos y la presión impositiva hacen que el productor demore la decisión sobre qué cultivo de fina sembrar e incluso se plantee la posibilidad de no sembrar ninguno y esperar a la gruesa.

En el otro lado de la balanza hay diversos elementos que aconsejan la inclusión de cereales de invierno en la rotación, como la cada vez más frecuente presencia de malezas resistentes al glifosato, el incremento de enfermedades provocado por el monocultivo de soja y las ventajas financieras de un cultivo que se cosecha 5 o 6 meses antes sumado a un menor costo relativo de implantación.

Para mantener y potenciar las ventajas del trigo y la cebada el productor cuenta con algunas tecnologías de bajo costo y alto impacto como el uso de promotores de crecimiento, formulados a base de microorganismos benéficos para los cultivos.

La extensión de la siembra directa y de distintas modalidades de reducción de labranzas han hecho tomar una mayor conciencia de la importancia de los microorganismos del suelo en su productividad, ya sea por medio del aumento y disponibilidad de los distintos nutrientes, como de la mejora de la estructura y porosidad del mismo.

 

Micorrizas

Dentro de éstos, las micorrizas son hongos que establecen, a semejanza del rhizobium, una asociación (simbiosis) con las raíces de las plantas, donde obtienen energía (hidratos de carbono) del vegetal y éste se beneficia por la provisión de nutrientes que el hongo capta y traslada desde el suelo hacia la raíz. También se advierte una más rápida implantación, mayor crecimiento radicular y una mejor tolerancia a patógenos. Todo esto, se suma a otros efectos debidos a sustancias que segrega y que fomentan el crecimiento de la planta.

Estos insumos, también conocidos como biofertilizantes por la mejora que promueven en la absorción de fósforo y nitrógeno están ganando terreno en los cultivos de fina, están ampliamente difundidos en la soja y otras leguminosas.

Para la próxima siembra de trigo y cebada, que ya está por comenzar, el desafío más importante para productores y técnicos es tratar de que recupere el lugar que tuvieron, teniendo en cuenta su importancia estratégica dentro de una rotación balanceada, como requiere la intensificación de la agricultura.

Resumiendo, la inoculación es una tecnología de bajo costo que está alineada con los principios de la agricultura sustentable que preserva efectivamente la productividad de los suelos y es una de las herramientas más destacadas con las que cuenta el productor para potenciar los cereales de invierno

 

Autor: Santiago Corti (asesor técnico)

Fuente: Ámbito Financiero

 

Estiman que la siembra de trigo caerá un 10% en la próxima campaña

El área sembrada con trigo en la campaña 2015-2016 puede caer alrededor del 10% respecto del ciclo anterior, de acuerdo con las estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) difundidas.

El próximo ciclo triguero argentino se encuentra a unas tres semanas de comenzar en el país pero, según la especialista Sofía Corina de la BCR, la situación permanece indefinida.

“La venta de semillas de trigo es inexistente respecto de otras campañas, en las que para esta época ya se habían comprado y decidido la siembra en la zona Núcleo (sur de Córdoba y Santa Fe y norte de Buenos Aires)”, indicó Corina.

Asimismo, hizo referencia a que más de mil millones de dólares permanecen “cautivos” en el campo argentino por el denominado “corralito triguero” impuesto por el Gobierno Nacional, que impide liberar el cupo de exportación de la presente campaña.

Por otro lado, explicó que los productores “todavía están concentrados en la cosecha gruesa y no pensando en sembrar”, y afirmó que la superficie de trigo es “reducida respecto de la campaña anterior ya que la tendencia es a la baja”.

Con relación a lo que podría incentivar la siembra de trigo, la especialista consideró que “se debería implantar después de la soja o el maíz para controlar la maleza, o si no reemplazarlo con algún cultivo de cobertura, como avena u otros”.

Y agregó que “la soja de segunda, sembrada después del trigo, está dando buen resultado, pero de todos modos no hay un incentivo económico”.

La superficie que en la campaña 2014-2015 ocupó 4,2 millones de hectáreas se reducirá a 3,8 millones para el presente ciclo, lo que sería similar al área implantada durante 2013/14.

 

Fuente: Comercio y Justicia

Perspectiva de cosecha en EE.UU. hace variar precios

Está por delante la temporada de siembra de soja de EE.UU.; se abre el mercado climático en sus dos tiempos: primero, el que influye en el ritmo de siembra, y luego vendrá el más fuerte, entre junio y agosto, que es el del período reproductivo.

Si bien al productor local le cuesta entender esto, los fundamentos que mueven los precios de los granos en esta época del año son las perspectivas de cosecha nueva norteamericana, más que el tamaño de la producción local. Esto ocurre porque mientras la producción local es ya un dato cierto, la expectativa se traslada a la intención de siembra y perspectiva de rindes en el hemisferio norte.

Así las cosas, el elemento que más atención concentró en las últimas dos semanas fue el reporte de intención de siembra de EE.UU., junto con el de existencias al 1 de marzo en ese mismo país. Durante la semana pasada los operadores estuvieron posicionándose esperando un paso de área de maíz a soja del orden del millón de hectáreas. Como esta expectativa era mayor que lo que se preveía antes, la semana pasada el maíz subió y la soja bajó. Sin embargo, el dato que se difundió el martes mostró un paso de área en el mismo sentido, pero de una magnitud menor, en el orden de las 500.000 hectáreas.

En el caso del maíz se reportó una intención de siembra de 36,1 millones de hectáreas, 600.000 menos que el año pasado, pero 200.000 hectáreas más de lo esperado por el mercado. En soja se informó una superficie a sembrarse de 34,3 millones de hectáreas subiendo 400.000 respecto del año pasado, pero 500.000 hectáreas menos de lo esperado. Si tenemos en cuenta el rinde tendencial que el USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos) utiliza para proyectar, potencialmente este año EE.UU. apunta a producir 1 millón de toneladas más de soja y casi 6 millones menos de maíz.

Pero además de este informe también se publicó el de stocks al 1 de marzo. En éste, los datos de trigo y soja estuvieron dentro de lo esperado. Pero en el caso de maíz se encontró un stock 3,5 millones de toneladas por encima de lo que esperaba el mercado. Esto implica que el consumo está trabajando más lento de lo que los analistas estaban esperando.

En resumen, los dos informes resultaron bajistas para el maíz (mayor área y mayores stocks que lo esperado), mientras que en soja el de área fue alcista y el de stocks, neutro. En trigo no se dieron sorpresas.

Ahora hay por delante la temporada de siembra de EE.UU. Se abre así el mercado climático en sus dos tiempos: primero el que influye en el ritmo de siembra, y luego vendrá el más fuerte, entre junio y agosto, que es el del período reproductivo. En el corto plazo se requiere clima seco que permita avanzar con la implantación, y luego lluvias.

En el mercado local, a medida que avanza la trilla se confirman los elevados rendimientos de los que se venía hablando la semana pasada en forma incipiente. La entrega de camiones en puerto sube, mostrando cómo se va generalizando la trilla. Sin embargo, los precios no convencen y ésta es la gran preocupación de los productores. Éstos saben que están pasando por un período de precios en el que la coyuntura es muy bajista, y esos fundamentos ya están metidos dentro de los precios. Quisieran por esto esperar a que los nuevos fundamentos irrumpan esperando que las condiciones cambien gracias a esto. Sin embargo, el problema es que hay que afrontar compromisos y habrá que vender sí o sí una parte de la cosecha. Por ello lo que no se venda deberá promediarse a la suba con lo enajenado a precios bajos, para promediar a la suba. Esto generará una férrea retención en la segunda parte del año.

En el mercado de trigo, la gran expectativa está puesta en el factor político para el año próximo. Las promesas de campaña de eliminar restricciones comerciales y los derechos de exportación harían que el trigo sea el cultivo estrella el año próximo. En cuanto al maíz, si también se le quitaran las restricciones comerciales, su atractivo subiría mucho. Sumado a esto las cuestiones agronómicas, referidas a las rotaciones y a cortar el ciclo a las malezas resistentes al herbicida, hay mucha expectativa. Sin embargo, no son pocos los que dudan de las promesas electorales, y por otro lado, los que indican que para el momento que los productores del centro y norte del país tengan que vender para hacer caja, el nuevo Gobierno todavía no habrá asumido. Distinta es la situación si el productor puede esperar para vender.

 

Autor: Dante Romano

Fuente: Ámbito Financiero

Informe del USDA – Marzo

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos publicó ayer su nuevo informe mensual de oferta y demanda de granos en el nivel mundial. Sin cambios sustanciales en el esquema de oferta y demanda, el reporte podría considerarse levemente alcista para el maíz, producto de la reducción del stock final en EE.UU.; bajista para la soja, dado que no hubo cambios sobre las abundantes existencias estadounidenses, ni sobre el volumen de la cosecha de Brasil, ambas variables sobre las que el mercado esperaba bajas, y neutro para el trigo, por la ausencia de cambios en los números respectivos a los Estados Unidos y al mundo.

No obstante, más allá de las cifras del presente informe, la influencia negativa derivada de la fortaleza del dólar contra el euro mantiene bajo presión las cotizaciones de las materias primas estadounidenses, dado la pérdida de competitividad que la misma implica en el mercado exportador.

A continuación te ofrecemos el análisis de las principales cifras proyectadas por el organismo estadounidense:

 

Maíz

Con la cosecha estadounidense firme en 361,09 millones de toneladas, el USDA elevó de 133,36 a 134,63 millones de toneladas el uso forrajero, pero dejó firme, en 302,15 millones de toneladas, el uso total. Esa falta de impacto del mayor uso forrajero sobre el consumo doméstico total fue consecuencia de la previsión de un menor uso de maíz en la industria del etanol, volumen que bajó de 133,36 a 132,09 millones. En cuanto a las exportaciones, el organismo las incrementó de 44,45 a 45,72 millones de toneladas.

Así, tras el ajuste de las variables detalladas, el USDA proyectó las existencias finales estadounidenses en 45,15 millones de toneladas, por debajo de los 46,42 millones del mes pasado y de los 46,38 millones previstos por el mercado en la previa del informe oficial.

Stock EEUU

Fuera de las cifras estadounidenses, el USDA estimó la cosecha de maíz de Brasil en 75 millones de toneladas, sin cambios respecto del mes pasado, pero por encima de los 74,62 millones previstos por los privados. En Brasil, hoy la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), dependiente del Ministerio de Agricultura de Brasil, redujo de 78,40 a 78,21 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha del cereal.

Producción Brasil

En cuanto a la Argentina, el USDA elevó de 23 a 23,50 millones de toneladas su proyección para la cosecha de maíz y la dejó cerca de los 23,54 millones estimados por los privados. Además, el organismo incrementó de 13,50 a 14,50 millones el saldo exportable, y redujo de 2,13 a 1,13 millones el stock final.

Producción Argentina

Sin variaciones significativas en los países referentes para el mercado, solo se destacó la caída de la producción prevista para Sudáfrica, de 13,50 a 11,50 millones de toneladas. Sus exportaciones fueron recortadas de 2,50 a 1 millón, en tanto que sus existencias finales bajaron de 3,60 a 1,40 millones.

Dentro de la falta de novedades, el USDA mantuvo la cosecha de la Unión Europea en 74,16 millones de toneladas; sus importaciones en 8 millones, y sus exportaciones, en 2,50 millones.

Para los integrantes de la ex Unión Soviética el organismo estimó la cosecha de maíz en 43,64 millones de toneladas, contra los 43,77 millones de febrero. El saldo exportable de este bloque pasó de 20,84 a 20,76 millones.

La cosecha de China quedó fija en 215,50 millones de toneladas, al igual que el volumen de sus importaciones, en 2,50 millones.

En el nivel mundial, el USDA estimó la cosecha de maíz en 989,66 millones de toneladas, por debajo de los 991,29 millones del mes pasado. Las existencias finales, en tanto, bajaron de 189,64 a 185,28 millones.

Stock mundial

 

Soja

Ningún cambio introdujo el USDA sobre las cifras estadounidenses. Es decir, la cosecha fue sostenida en 108,01 millones de toneladas; la molienda en 48,85 millones; el uso total en 52 millones; el saldo exportable en 48,72 millones, y el stock final en 10,48 millones, volumen que quedó por encima de los 10,23 millones previstos por el mercado.

Stock EEUU (2)

En cuanto a la relevante oferta sudamericana, el USDA estimó la producción de soja brasileña en 94,50 millones de toneladas, sin cambios respecto del informe de febrero y por encima de los 94,01 millones previstos por el mercado. En Brasil, hoy la Conab redujo de 94,58 a 93,26 millones de toneladas su estimación sobre el volumen de la cosecha de la oleaginosa.

Producción Brasil (2)

Acerca de la Argentina, el USDA estimó la cosecha de soja en 56 millones de toneladas, sin cambios frente al trabajo de febrero, pero por debajo de los 56,88 millones previstos por los operadores. Vale recordar que en el nivel local, tanto el Ministerio de Agricultura de la Nación como la Bolsa de Comercio de Rosario prevén la cosecha en 58 millones de toneladas, en tanto que la Bolsa de Cereales de Buenos Aires espera 57 millones. Todas estas cifras, sin embargo, están bajo evaluación a partir de los excesos de humedad que padecen amplias zonas agrícolas de las provincias de Córdoba y de Santa Fe.

Producción Argentina (2)

El llamativo nuevo (viejo) informe del USDA tampoco mostró cambio en el volumen previsto para la cosecha de Paraguay, que fue sostenida en 9,50 millones de toneladas. De igual modo, las importaciones de China fueron sostenidas en 74 millones de toneladas.

En el nivel mundial, el USDA estimó la producción de soja en 315,06 millones de toneladas, sin cambios respecto de febrero. Las existencias, en tanto, fueron calculadas en 89,53 millones, levemente por encima de los 89,26 millones del mes pasado y de los 89,47 millones previstos por los privados.

Stock mundial (2)

 

 

Trigo

El USDA introdujo pocos cambios en las cifras estadounidenses. En efecto, la producción quedó fija en 55,13 millones de toneladas; las importaciones en 4,35 millones; el uso forrajero en 4,08 millones, y las exportaciones en 24,49 millones. Un marginal aumento en el uso doméstico total, que pasó de 32,22 a 32,25 millones de toneladas, redujo las existencias finales, de 18,83 a 18,80 millones, con lo que quedaron levemente por debajo de los 19,02 millones previstos por el mercado.

Stock EEUU (3)

Del resto de las cifras publicadas por el USDA, en las que no abundaron los cambios, destacamos lo siguiente:

  • La producción de la UE fue sostenida en 155,69 millones de toneladas y las importaciones en 5,50 millones. Sus exportaciones, en tanto, fueron elevadas de 31 a 31,50 millones, mientras que su stock final fue reducido de 16,32 a 15,82 millones.
  • Para Australia y para Canadá, el USDA mantuvo sin cambios sus proyecciones para las cosechas, en 24 y en 29,30 millones de toneladas, al igual que los respectivos saldos exportables, en 17 y en 23 millones, respectivamente.
  • La producción de la Argentina fue sostenida en 12,50 millones, al igual que el saldo exportable, en 6,50 millones.
  • La producción en la ex Unión Soviética pasó de 112,35 a 112,65 millones, en tanto que sus exportaciones lo hicieron de 37,74 a 37,66 millones.
  • El USDA redujo de 6,30 a 5,90 millones de toneladas la cosecha de Brasil, pero mantuvo en 6,70 millones sus importaciones.

En el nivel mundial, el USDA estimó la cosecha de trigo en 724,76 millones de toneladas, levemente por debajo de los 725,03 millones del mes pasado. Las existencias finales apenas se movieron, de 197,85 a 197,71 millones, y quedaron en línea con la previsión del mercado, de 197,69 millones.

Stock mundial (3)

 

 

Fuente: Granar