maiz

El maíz 2015/16 suma 300.000 hectáreas, aunque no logra alcanzar a la campaña anterior

Las expectativas políticas-económicas por parte de los productores, ante el cambio de gobierno, permitieron mejorar las intenciones de siembra en maíces tardíos o de segunda, estimando una superficie de MAIZ 2015/16 de 1,4 mill. de has., un 20% inferior al ciclo 2014/15, de acuerdo al relevamiento de la primera quincena de diciembre. Para el cultivo de SOJA, se produce una leve reducción del área en comparación a la estimación de octubre, alcanzando las 5,2 mill. de has, como resultado del reajuste explicado anteriormente.

Valores de producción. Cultivos Invernales 2015

En TRIGO, se están cosechando buenos rindes pero de baja calidad. Con un avance del 55%, se estima que la producción del cereal en Córdoba se ubicaría en 2,47 mill. de toneladas para la campaña 2015/16, un 29 % menor al tonelaje obtenido durante el ciclo anterior, debido principalmente a una caída del 30% del área triguera.

En cuanto a GARBANZO,  el avance de cosecha en Córdoba es del 50%, estimándose un aumento de producción del 26% equivalente a 32.400 toneladas. Los reportes indican una calidad de cosecha buena.

Fuente: Bolsa de Cereales de Córdoba
inta-mercado-granos.administrando-riesgo-precio-octubre-2015

Los precios locales de los granos, ¿seguirán subiendo o rozan su techo?

Tres informes deslizan que los mercados ya se anticiparon a la eliminación de retenciones y suba del tipo de cambio.

En los últimos tres meses y medio, la cotización local de la soja subió 41 %;  la del trigo 33 % y la del maíz 78 %, en un contexto mundial en que las variaciones de precios de estos granos fueron muy leves.

En ese marco, “hoy muchos se preguntan: ¿seguirán aumentando los precios de los granos a nivel local en las próximas semanas?”, afirma un informe del economista Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario que intenta responder ese interrogante y, si bien afirma que “es difícil poder dar una respuesta”, parece deslizar que no es de esperar que haya fuertes subas como las ocurridas en los últimos meses.

“A medida que en este último trimestre se veía que podía ser cierta y concreta la eliminación de los derechos de exportación, restricciones a las exportaciones y el reajuste del tipo de cambio, se fueron generado gradualmente aumentos de precios a lo largo de estos tres meses y medio”, subraya Calzada, quien hizo un repaso de la evolución de las cotizaciones de cada cultivo en el mercado de Rosario.

Soja. A fines de agosto, cotizaba a 2.050 pesos por tonelada, pero dos días antes de que se levantara el cepo cambiario, las operaciones se cerraron a 2.900 pesos. Es decir, un incremento del 41 %. El viernes hubo ofertas de hasta 3.050 pesos. En Chicago, los futuros para las posiciones más cercanas cayeron 2%.

Trigo. Las operaciones con trigo “Gluten 28 PH 76” para compra de la molinería en Rosario con descarga y pago contado, se pagaban a 1.350 pesos tres meses y medio atrás, cifra que subió a 1.800 pesos la semana pasada, lo que significa un 33 %. En Chicago, no hubo variaciones.

Maíz. Para exportación con entrega inmediata, contado con descarga, se pagaba 900 pesos por tonelada y se aumentó 78 % hasta 1.600 pesos. En Chicago, la suba para los futuros fue del 2,88 % en el mismo lapso.

Anticipándose
En este marco, en el último informe de coyuntura del Ieral de Fundación Mediterránea, el economista Juan Manuel Garzón asegura que la soja ya se había anticipado a la devaluación, pagando un dólar implícito de 13 pesos cuando el valor oficial todavía estaba por debajo de los 10 pesos.

“Los precios pagados por la oleaginosa en el mercado de Rosario en las últimas semanas se encontraron por encima de sus respectivos precios de paridad internacional al tipo de cambio oficial. Por ejemplo, en los días 14 y 15 de diciembre se pagaban 3.000 pesos por tonelada de soja, que dado el precio internacional y todos los gastos de exportación (incluidas retenciones), significaba comprar “dólares” a un tipo de cambio implícito de 13 pesos. Nótese que desde octubre este tipo de cambio implícito superaba los 10 pesos por tonelada”, ejemplifica.

Algo similar opina el licenciado Ignacio Cueva, analista de Mercados de LBO: “la semana tuvo varias novedades, pero no muchos cambios nuevos, ya que la mayoría estaba descontada”.

Dudas sobre el dólar
En un artículo de opinión difundido por el Centro de Gestión Agropecuaria de la Fundación Libertad, Cueva hace hincapié en el aumento del tipo de cambio, asegurando que “deja dudas respecto a su eficiencia en el mediano y largo plazo, ya que no parece traccionar grandes ventas desde el agro y deja en duda el grado de competitividad del país a nivel internacional”.

Otro aspecto que debe tenerse en cuenta, para Cueva, es que “el aumento de precios (local) en pesos y la suba en Chicago, a lo que se suma la reducción de retenciones, no se traducen en aumentos de precio local en dólares, ya que el primer y segundo aspecto es contrarrestado por los compradores, quienes buscan recuperar parte del contramargen pagado hasta aquí, mientras que el último ya estaba descontado desde hace días. El poroto tiene lugar para subir algunos dólares más, pero dependerá de las necesidades financieras del productor argentino, y la necesidad de compra de las fábricas”.

Trigo y maíz
Lo mismo pasa con el trigo, que subió en pesos pero cayó en dólares. “El efecto de la quita de retenciones no se llevó a un acercamiento al precio FOB, en torno a 175 dólares por tonelada, mientras que post devaluación, los precios en pesos, y los negocios en el Matba, indican que la mercadería cámara se está pagando 145 dólares. La cotización en pesos creció, aunque claramente no en forma proporcional. La BCR fijó un precio pizarra para el trigo cámara en 1.800 pesos por tonelada”, indica Cueva.

La perspectiva mejora para el trigo de buena calidad, que no está abundando este año, pero que sí es requerido y, por ende, pagado en valores cercanos a 180 dólares por tonelada. “Parece difícil que en el corto plazo se consiga mejoras en el trigo cámara, pero entrado el año nuevo, podríamos ver mayor interés desde la exportación, a la vez que el cereal de calidad será buscado por los molinos, pudiendo entonces llevar a aumentos”, proyecta Cueva.

El de mejor perspectiva es el maíz, aunque no de crecimiento, ya que los precios se ubican en torno a 1.900 pesos por tonelada, lo que implica que se roza el FAS teórico; mientras que los negocios de cosecha nueva se anotan a 147 dólares por tonelada y, si bien están debajo de la capacidad teórica de pago, la diferencia es menos significativa. “Por todo esto es que el forrajero está mostrando mayor atractivo a la hora de negociarse, e incluso ha generado que se siembren más lotes de maíz tardío o de segunda”, afirma Cueva.

Perspectiva
En conclusión, para este analista, “lo que queda por delante se divide en dos partes: lo que pueda hacer el gobierno por incentivar al sector agro, donde el foco lo tendrán el tipo de cambio y los aspectos impositivos, y lo que puede hacer el sector agro por sí mismo. Respecto del tipo de cambio, resta observar si los precios actuales son suficientemente competitivos para el país. Por otro lado, estando sobre el fin de la ventana de siembra de maíz, el aspecto productivo queda en latencia hasta mitad de año, por lo que el foco del productor argentino debería pasar por la comercialización”.

Fuente: AGROVOZ

Soja-maíz

Alerta roja para la agricultura nacional

El 83% del total de la superficie maicera y el 44% del área sojera se tornarían económicamente inviables.

Según un estudio desarrollado por AACREA, los resultados económicos esperados de la soja y del maíz para la campaña 2015/16 serían negativos para la mayoría de las zonas productivas si se obtienen los rindes históricos de cada región y si se mantienen los precios a cosecha que ofrecen los mercados a término.

Los cálculos realizados consideraron planteos productivos en campos arrendados según valores de alquileres para esta campaña y demuestran que en el 85% de los departamentos/partidos analizados, la producción de maíz y de soja sería económicamente inviable porque el rendimiento promedio zonal se ubica por debajo del rinde para cubrir los costos. En el caso del cereal, a nivel general, el rinde medio del maíz se encuentra 75% por debajo del rinde para cubrir los costos de producción. En la soja, el rendimiento medio es 40% menor al rinde para cubrir los costos. (ver mapa)

 

Incremento de rendimiento necesario para cubrir los costos de
producción de la soja respecto del promedio histórico para la
campaña 2015/16
Incremento de rendimiento necesario para cubrir los costos de producción de la soja respecto del promedio histórico para la campaña 2015/16

– Valores negativos (en tonos verdosos): indican que el rinde promedio es mayor al rinde necesario para cubrir los costos. – Valores positivos (en tonos rojizos): indican que el rinde promedio es menor al rinde necesario para cubrir los costos. Fuente: Movimiento CREA sobre la base de MinAgri, Rofex, EEI y fuentes privadas.

 

Resultados en campo propio
Para dar una mayor claridad de la dimensión de lo que acontece en la mayoría de las zonas productoras, también se analizaron planteos productivos en campo propio mediante el cálculo del radio de viabilidad. El radio de viabilidad se define como la distancia promedio desde el origen de la producción hasta los centros de comercialización en la que el rendimiento medio supera en un 5% al rinde para cubrir los costos.

De esta manera, para la campaña 2015/16, el cultivo de maíz proyecta un radio de viabilidad de 30 km, en tanto que el de la soja es de 117 km. Es decir, un planteo de soja a más de 117 km de su destino comercial sería inviable económicamente, de acuerdo a las condiciones de rendimiento promedio, costos y precios proyectados en el contexto actual. En ese sentido, la frontera de viabilidad determinada por este radio se contrajo en las últimas tres campañas analizadas. En particular, en la campaña 2013/14 dicho indicador alcanzaba 300 km para el maíz y 275 km para la soja.

Cabe aclarar que, al contraerse la frontera de viabilidad, se incrementa la superficie donde los planteos productivos aumentan su nivel de riesgo. Según las proyecciones realizadas para la campaña 2015/16 del maíz, dicha área de inviabilidad representaría el 83% del total de la superficie maicera. En el caso de la soja, dicho porcentaje asciende al 44%.

 

Conclusiones
En las últimas tres campañas se observa una ampliación de la superficie donde, bajo las condiciones actuales, la actividad agrícola se torna económicamente inviable. Esta situación abarca a todas las zonas productivas y cultivos, incluso en aquellas regiones de mayor productividad y cercanas a puertos e industrias.

Los cálculos anteriormente mencionados demuestran que la agricultura argentina actual enfrenta problemas estructurales. Millones de hectáreas agroclimáticamente aptas para cultivo en muchas provincias, en esta campaña resultarán inviables económicamente. El negocio agrícola tendrá un ejercicio con resultados negativos debido fundamentalmente a la presión fiscal, al incremento de los gastos directos e indirectos, a la política cambiaria y a la continuidad de las restricciones comerciales. Esta realidad puede generar una reducción considerable en la intención de siembra 2015/16.

 

Fuente: Comunicado de prensa N° 16 de CREA

FADA septiembre(2)

La participación del Estado en la renta agrícola es del 94,1%

El índice FADA del mes de septiembre registra otro récord de participación del Estado en la renta agrícola argentina. Termómetro del campo. Explicaciones e impactos de este dato.

Que el Estado participe del 94,1% de la renta agrícola significa que la sumatoria de los tributos (provinciales y nacionales, incluidos los derechos de exportación) y los costos de intervención (efecto ROEs en trigo y maíz), representan $94,10 de cada $100 que genera de renta una hectárea promedio en Argentina.

La renta es lo que vale la producción menos los costos, en otras palabras, el resultado que se obtiene al restarle los costos de producción, comercialización y transporte al valor de la producción a precios internacionales.

La producción y costos de la hectárea se calculan utilizando los rindes, costos y distancias al puerto promedio a nivel nacional para los cultivos de soja, maíz, trigo y girasol y ponderándolos por la participación de estos cultivos en el área sembrada nacional. Así, se obtiene la renta, la que se distribuye en el resultado de la producción después de impuestos, la renta de la tierra y la participación del Estado.

El incremento de la participación del Estado con respecto al 93,5% de junio de 2015 y al 81,7% de hace un año, se debe a la combinación de factores como la caída de precios de las commodities agrícolas y a que la devaluación fue menor al incremento de costos.

En el último año, la soja cayó un 18,6% en dólares, mientras que el maíz bajó apenas un 0,6% (había bajado anteriormente) y el trigo bajó un 20,4%; al tiempo que la devaluación fue del 11%. Es decir, en el caso de la soja, el precio en pesos bajó un 10% mientras que los costos se incrementaron un 17,5%. Cabe aclarar que la caída de precios se viene dando desde 2012 y el atraso cambiario (devaluación menor a la inflación) ocurre prácticamente todos los años desde el 2004. Este atraso cambiario también complica a todos los sectores exportadores del país.

Fada

Distribución de la renta agrícola

Por el problema de rentabilidad que esta situación ha generado en los últimos años, solo paliado por el récord de cosecha, el valor de los alquileres de campos se han ido negociando a la baja. Principalmente, porque es el único ítem susceptible de bajar ya que no lo hacen los impuestos ni los costos. Por ello, para esta medición se ha relevado una baja promedio de entre el 20% y el 30% en el valor de los arrendamientos medidos en quintales de producto, por lo que si consideramos la caída del valor de los productos, en pesos, esta caída es incluso mayor.

La baja de los alquileres permite atenuar los números rojos del campo argentino, pero no alcanza para que el resultado después de impuestos en campo alquilado sea positivo. Para la hectárea promedio, con la superficie ponderada de soja, maíz, trigo y girasol, el resultado es de -$302 por hectárea, mientras que en campo propio es de +$227, representando menos de un 20% del promedio de los últimos 8 años.

La causa de esta pobre rentabilidad, además de la baja de precios, que llevan más de un 40% de caída desde los máximos, es la existencia de los derechos de exportación y las restricciones a las exportaciones (ROE), ambas medidas que los países competidores de Argentina no poseen. Para graficarlo, el trigo tiene un derecho de exportación del 23%, pero por efecto de los ROE vale en el mercado interno U$S 35 menos de lo que debería valer (costos de intervención). Por esta razón, el productor de trigo termina recibiendo en Argentina un 58% del precio internacional. Algo muy similar ocurre con el maíz, en lugar de ser el 58% es el 59%. Mientras que recibe un 65% en el caso de la soja. Un productor en Uruguay o Brasil recibe un valor más cercano al 100%.

Estos datos, más allá de ser una mala noticia y un problema para los productores agropecuarios, generan un efecto negativo trascendente para la sustentabilidad del sistema productivo agrícola. Esto porque cada vez se rotan menos los cultivos, sembrándose más soja y menos trigo y maíz. Esta menor rotación genera pérdida de carbono en el suelo y malezas resistentes a herbicidas, que a su vez requiere que se apliquen más agroquímicos.

Pero además de ser una mala noticia para los productores y para el suelo, debería ser una preocupación para las economías y el empleo del interior, ya que la dinámica de la construcción y el comercio dependen en gran medida de los recursos genuinos originados en el suelo argentino.

 

Fuente: Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA)

Maíz

Maíz y sorgo en situación crítica

Los cultivos de maíz y de sorgo atraviesan una situación crítica que podría ser revertida con pocas medidas.

En estos días se debate cuál va a ser la superficie destinada al cultivo de maíz y de sorgo en la próxima campaña. El interrogante no es menor, ya que las distintas estimaciones indican una intención de siembra con tendencia a la baja.

Pareciera que con la expectativa que genera el cambio de gobierno las fichas estarían puestas en los maíces de segunda o tardíos, cuando se conozcan las medidas que podrían tomarse para el campo y la economía.

Con pocas medidas, el próximo gobierno (y este también) podrían revertir la caída y lograr que el área de maíz y de sorgo se mantenga o incluso se acreciente.

Para comprender esta situación deben analizarse por un lado los ingresos obtenidos y por el otro los costos de producción. Para comprender los ingresos, recordemos que estos se componen de rendimiento por precio. Los rendimientos de maíz de la campaña que está terminando están en niveles records gracias a que, a pesar de los problemas, el productor y su planteo agronómico lograron desarrollar el cultivo con el más alto nivel de tecnología y profesionalismo.

Pero, a nivel local el precio del maíz recibe un castigo que surge de los derechos de exportación y los ROEs. Los precios artificialmente bajos del mercado interno se potencian con la gran cosecha de maíz y sorgo lograda a nivel mundial, que llevó el precio internacional de estos granos a la baja. A igual distancia del puerto, en Argentina el productor percibe alrededor de 80 dólares por una tonelada de maíz mientras que en Brasil le pagan 115 dólares y en Estados Unidos 150 dólares.

Por lo tanto, para mejorar los ingresos, la solución que debería aplicar el Poder Ejecutivo es la rápida eliminación de los ROEs y todas las trabas que existen para exportar maíz, sorgo y todos los productos de su cadena de valor.

También deben eliminarse los derechos de exportación para todos los productos de la cadena. Está demostrado que son el impuesto más distorsivo que se puede aplicar a cualquier economía y que tienen como consecuencia la destrucción de la capacidad productiva.

Por el lado de los costos, es la primera vez en décadas que el costo del flete es el principal para una hectárea de maíz. Se calcula que a una distancia de 170 km del puerto, el transporte de un maíz de alto rendimiento cuesta más de 450 dólares por hectárea, mucho más que el alquiler o que la suma de todos los insumos.

Un componente importante del costo del transporte es el precio del gasoil, por el cual pagamos 1.5 dólares por litro, mientras que en Brasil y Estados Unidos ronda los 0.7 dólares. Los valores de las cubiertas para camiones también son altísimos, en nuestro país se paga alrededor de 1000 dólares por una cubierta, mientras que en Brasil y Estados Unidos cuestan alrededor de 400 dólares.

Los repuestos y el mantenimiento de la maquinaria agrícola también tienen un costo muy superior al de nuestros competidores en el mercado, como muestra podemos ver los precios de las cubiertas de los tractores 23.1 30, que en la Argentina valen alrededor de 2000 dólares, más del doble que en Brasil y en Estados Unidos.

Además, las trabas a las importaciones, sumado al problema del tipo de cambio, encarecen el costo de los insumos de base importada. Muchos importadores tienen que pagar su mercadería en dólares al contado y deben importar sin saber cuándo van a poder pagar al exterior. En síntesis, tenemos los costos más altos del mundo con los precios de granos más bajos del mundo.

El nuevo gobierno tiene la oportunidad de iniciar su mandato con una enorme cosecha de maíz y de sorgo, que se traduciría en mayor generación de empleo genuino y en un importante ingreso de divisas al país generadas por la exportaciones de maíz, sorgo y productos de su cadena de valor. Pero para ello es indispensable que se anuncien ya estas simples medidas que permitirían elevar los ingresos y bajar los costos.

 

Fuente: Maizar

USDA

Informe del USDA – Agosto

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos publicó hoy su nuevo informe mensual de oferta y demanda de granos en el nivel mundial. Y resultó una sorpresa bajista, particularmente para el maíz y para la soja, dado que mientras que el mercado daba por descontados recortes en los rindes y, consecuentemente, en las cosechas respectivas, el organismo fue en el sentido contrario y elevó las productividades y los volúmenes de las cosechas.

Además, como datos a tener en cuenta, las existencias finales de maíz y de soja reportadas hoy por el organismo para el ciclo 2015/2016 de los Estados Unidos quedaron un 20,35% y un 53,60% por encima de las cifras esperadas por el mercado, respectivamente.

A continuación detallamos los principales aspectos del nuevo informe oficial:

 

MAÍZ

Campaña 2014/2015

En su repaso sobre la vieja campaña estadounidense, el USDA relevó un stock final de 45,02 millones de toneladas, levemente por debajo de los 45,18 millones del mes pasado y cerca de los 45,06 millones esperados por los privados. El recorte estuvo relacionado con un menor uso doméstico.

 

Stock final estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto

USDA julio Promedio privados

USDA 2013/2014

45,02 45,18 45,06

31,39

En cuanto a la oferta sudamericana, el USDA estimó la cosecha de maíz de Brasil en 84 millones de toneladas, por encima de los 82 millones previstos en el reporte del mes pasado. De igual modo, el organismo elevó de 25 a 26,50 millones su cálculo sobre la producción argentina.

En el nivel mundial, el USDA estimó la cosecha de maíz en 1006,24 millones de toneladas, por encima de los 1001,74 millones de julio. En tanto que las existencias finales crecieron hasta los 197,42 millones, desde los 193,95 millones del mes anterior.

 

Stock final mundial (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio Promedio privados

USDA 2013/2014

197,42 193,95 193,25

172,90

 

Campaña 2015/2016

En el inicio de su relevamiento sobre la nueva campaña en los Estados Unidos, el USDA mantuvo sin cambios las cifras de área sembrada y superficie que llegará a la cosecha, en 36 y en 32,85 millones de hectáreas. En cambio, tras los relevamientos de campo, el organismo elevó el rinde promedio nacional, de los 104,69 quintales de julio hasta los 105,95 quintales y los dejó bastante por encima de los 103,25 quintales previstos por el mercado en la previa del informe oficial.

Con todos estos datos, el USDA proyectó la cosecha estadounidense de maíz en 347,64 millones de toneladas, por encima de los 343,68 millones del informe de julio y de los 338,52 millones calculados por los privados. En el resto de las cifras del ciclo comercial, el organismo elevó de 133,99 a 134,63 millones el uso forrajero; de 301,26 a 302,91 millones el uso total, pero redujo de 47,63 a 46,99 millones las exportaciones. Así, el stock final fue reportado en 43,53 millones, por encima de los 40,61 millones del mes pasado y un 20,35% por encima de los 36,17 millones esperados por el mercado.

 

Producción estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio Promedio privados

USDA 2014/2015

347,64 343,68 338,52

361,10

 

Área cosechada en los Estados Unidos (en millones de hectáreas)

USDA agosto USDA julio Promedio privados

USDA 2014/2015

32,85 32,85 32,81

33,67

 

Rinde en los Estados Unidos (en quintales por hectárea)

USDA agosto USDA julio Promedio privados

USDA 2014/2015

105,95 104,69 103,25

107,33

 

Stock final estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio

Promedio privados

43,53 40,61

36,17

Fuera de las cifras de los Estados Unidos, el USDA elevó de 77 a 79 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha de maíz en Brasil, en tanto que mantuvo en 25 millones de toneladas su previsión sobre la campaña de maíz en la Argentina.

Para la Unión Europea (UE), el USDA estimó una cosecha de maíz de 62,25 millones de toneladas, por debajo de los 65,77 millones del mes pasado. A su vez, elevó de 14 a 15 millones sus importaciones y redujo de 2,50 a 2 millones sus exportaciones.

En cuanto a China, elevó de 79,96 a 81,26 millones de toneladas sus existencias iniciales y redujo de 229 a 225 millones el volumen de la nueva cosecha. Además, mantuvo en 3 millones de toneladas sus importaciones y redujo de 91,91 a 90,21 millones su stock final.

La cosecha de Ucrania fue elevada de 26 a 27 millones de toneladas, en tanto que sus exportaciones fueron incrementadas por el USDA, de 16 a 17,50 millones.

En el nivel mundial, la producción de maíz fue estimada por el USDA en 987,11 millones de toneladas, por encima de los 985,61 millones del julio, en tanto que las existencias finales fueron incrementadas de 189,95 a 195,09 millones.

 

Stock final mundial (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio

Promedio privados

195,09 189,95

187,91

 

SOJA

Campaña 2014/2015

En la revisión de la vieja campaña, el USDA redujo de 6,94 a 6,53 millones de toneladas su cálculo sobre las existencias finales estadounidenses, con lo cual las dejó levemente debajo de los 6,72 millones previstos por el mercado. Este recorte fue producto de la previsión de una mayor molienda y de un mayor uso total. Las exportaciones, en tanto, fueron sostenidas en 49,67 millones de toneladas.

 

Stock final estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio Promedio privados

USDA 2013/2014

6,53 6,94 6,72

2,50

Fuera de las cifras estadounidenses, el USDA mantuvo en 94,50 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha de soja de Brasil y la dejó por debajo de los 96,2 millones de toneladas estimados ayer por la Compañía Nacional de Abastecimiento, dependiente del Ministerio de Agricultura de Brasil. En cambio, elevó de 60 a 60,80 millones de toneladas su cálculo sobre la producción de la Argentina, en línea con la mayoría de las previsiones locales.

Respecto de China, el organismo elevó de 74 a 77 millones de toneladas sus importaciones de soja.

En el nivel mundial, el USDA estimó la producción de soja en 319,36 millones de toneladas, por encima de los 318,60 millones de julio, mientras que las existencias finales fueron relevadas en 80,57 millones, por debajo de los 81,68 millones del informe anterior.

 

Stock final mundial (en millones de toneladas)

USDA agosto

USDA julio Promedio privados

USDA 2013/2014

80,57 81,68 81,49

66,85

 

Campaña 2015/2016

Acerca de la nueva campaña en los Estados Unidos, el USDA redujo de 34,47 a 34,14 millones de hectáreas la superficie sembrada y de 34,20 a 33,82 millones el área que llegará a la cosecha. Pero, en su primer relevamiento de rindes tras las recorridas a campo, elevó de 30,94 a 31,54 quintales por hectárea la productividad promedio, un dato que quedó muy por encima de los 30,06 quintales esperados por los privados.

Con estos cambios, el organismo proyectó la nueva cosecha de soja de los Estados Unidos en 106,59 millones de toneladas, por encima de los 105,73 millones de julio y de los 101,35 millones calculados por el mercado en la previa del informe oficial. En el resto de las cifras del ciclo comercial, el USDA elevó de 50,08 a 50,62 millones de toneladas la molienda y de 53,60 a 54,21 millones el uso total. En cambio, redujo de 48,31 a 46,95 millones su previsión sobre las exportaciones, un dato que –habría que tenerlo en cuenta– fue elaborado antes de la devaluación del yuan en China. En el balance de las cifras, el organismo estimó las existencias finales de soja en 12,78 millones de toneladas, por encima de los 11,58 millones del informe anterior y un 53,60% por encima de los 8,19 millones esperados por el mercado.

 

Producción estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio Promedio privados

USDA 2014/2015

106,59 105,73 101,35

108,02

 

Área cosechada en los Estados Unidos (en millones de hectáreas)

USDA agosto USDA julio Promedio privados

USDA 2014/2015

33,82 34,20 33,72

33,64

 

Rinde en los Estados Unidos (en quintales por hectárea)

USDA agosto

USDA julio Promedio privados USDA 2014/2015
31,54 30,94 30,06

32,15

 

Stock final estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto

USDA julio

Promedio privados

12,78 11,58

8,19

Dada la lejanía con la campaña sojera sudamericana, el USDA mantuvo sin cambios sus proyecciones para Brasil y para la Argentina, en 97 y en 57 millones de toneladas, respectivamente.

Las importaciones de China fueron elevadas de 77,50 a 79 millones de toneladas, un dato que, como advertimos anteriormente en el caso del saldo exportable estadounidense, fue elaborado antes de la devaluación del yuan.

En el nivel mundial, el USDA estimó la producción de soja en 320,05 millones de toneladas, por encima de los 318,92 millones del mes pasado, en tanto que las existencias finales fueron reducidas de 91,80 a 86,88 millones, con lo que quedaron por debajo de los 89,89 millones previstos por el mercado.

 

Stock final mundial (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio

Promedio privados

86,88 91,80

89,89

 

TRIGO

Campaña 2014/2015

En su balance sobre la vieja campaña de trigo, el USDA estimó la cosecha global en 725,25 millones de toneladas, levemente por debajo de los 725,92 millones de julio, en tanto que redujo de 212,06 a 209,66 millones las existencias finales.

 

Stock final mundial (en millones de toneladas)

USDA agosto

USDA julio Promedio privados USDA 2013/2014
209,66 212,06 211,21

185,72

 

Campaña 2015/2016

Para la nueva campaña de trigo en los Estados Unidos, el USDA estimó una cosecha total de 58,13 millones de toneladas, levemente por debajo de los 58,46 millones de julio y de los 58,60 millones calculados por los privados. En el resto de las cifras, el organismo redujo de 3,54 a 3,40 millones las importaciones; mantuvo en 5,44 millones el uso forrajero y en 33,72 millones el uso total, en tanto que redujo de 25,86 a 25,17 millones las exportaciones. En el balance de todas estas cifras, el organismo estimó el stock final en 23,12 millones de toneladas, por encima de los 22,90 millones de julio, pero por debajo de los 23,35 millones previstos por los privados.

 

Producción estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto

USDA julio Promedio privados

USDA 2014/2015

58,13 58,46 58,60

55,14

 

Producción estadounidense de trigo de invierno (en millones de toneladas)

USDA agosto

USDA julio Promedio privados

USDA 2014/2015

40,01 39,63 39,52

37,50

 

Stock final estadounidense (en millones de toneladas)

USDA agosto USDA julio

Promedio privados

23,12 22,90

23,35

 

Fuera de las cifras respectivas a los Estados Unidos destacamos lo siguiente:

  • El USDA redujo de 27,50 a 26,50 millones de toneladas la cosecha de Canadá y redujo sus exportaciones, de 19,50 a 18 millones.
  • Elevó de 57 a 60 millones de toneladas la producción en Rusia e incrementó de 22 a 23 millones sus exportaciones.
  • Para Ucrania y para Kazajstán, el USDA elevó las cosechas de 24 a 25,50 y de 13,50 a 14 millones de toneladas. Para el primero también elevó, de 12,50 a 13 millones sus exportaciones, en tanto que para el segundo las mantuvo en 6 millones.
  • Tanto la cosecha como las exportaciones de Australia fueron sostenidas en 26 y en 18,50 millones de toneladas.
  • Para la UE, el USDA estimó la cosecha en 147,82 millones de toneladas, casi sin cambios frente a los 147,88 millones de julio, en tanto que sus importaciones fueron sostenidas en 6,50 millones y sus exportaciones, en 31 millones.
  • Respecto de la Argentina, el USDA redujo de 11,50 a 11,10 millones su estimación sobre la nueva cosecha, mientras que el saldo exportable lo recortó de 6,70 a 5,50 millones.

En el nivel mundial, el organismo estadounidense proyectó la cosecha de trigo en 726,55 millones de toneladas, por encima de los 721,96 millones del mes pasado. Las existencias finales fueron calculadas en 221,47 millones, por encima de los 219,81 millones del informe anterior y de los 218,15 millones esperados por el mercado.

 

Stock final mundial (en millones de toneladas)

USDA agosto

USDA julio

Promedio privados

221,47 219,81

218,15

 

Fuente: Granar

Los exportadores se retiran del mercado local de maíz

Rendimiento agrícola en el norte cordobés: cifra récord aunque menos rentabilidad

El Ing. Agr. Carlos Arnold, asesor técnico de la Sociedad Rural de Jesús María, habló en una entrevista sobre la fuerte caída de los granos y la necesidad de diversificar la producción, entre otras temáticas abordadas.

Carlos, ¿cómo fue la cosecha de soja en el norte provincial durante esta última campaña?

– La cosecha fue récord. Lejos, la mejor cosecha de los últimos años. Desde el año 2000 que no teníamos estos rindes tan parejos y un promedio tan alto. El promedio en la zona estuvo entre los 40 y 44 quintales y el pico de rendimiento fue de 50. Sin embargo, el ingreso por hectárea fue menor que el año pasado. Hace un año, se llegó a vender el quintal de soja a $2.500; hoy se está vendiendo a $1.500, $1.450 dependiendo el valor del flete. Es mucho menor el ingreso por hectárea.

¿A qué pensás que se debe esta reducción de ingresos por hectárea?

– El problema es la caída de los precios internacionales. Al existir sobreoferta, no va a haber mejoras en el corto y mediano plazo. Sí puede haber una mejora temporal entre noviembre y diciembre. En esos meses, las aceiteras y demás compradores suelen quedarse sin stock y pagan un poco más. Ahí puede haber un suba de 5 a 10 dólares por hectárea.

¿Al productor le conviene guardar su cosecha hasta noviembre entonces?

– Pasa que no es mucha la diferencia; depende de cada situación. Hay gente que no puede especular porque no tiene la posibilidad directamente. Además, el costo financiero es prácticamente el mismo. Por eso, lo importante es tener una canasta de productos.

– ¿A qué te referís con tener una canasta de productos?

– El productor debería abarcar varios productos, no solamente soja y maíz. Tener algo de vacas, cerdos, garbanzo, trigo. Si tenés varios productos, podés ir eligiendo qué vender.

– ¿Sugerís ir combinando lo agrícola con alguna actividad ganadera?

– Totalmente. La relación granos/carne es excelente. De hecho, la transformación del maíz en carne vacuna está siendo histórica. Al productor le conviene, porque le permite tener un flujo financiero más parejo. El que solamente hace agricultura tiene un ingreso anualizado y lo tiene que distribuir durante todo el año. En cambio, si combina con ganadería, puede ir comprando, vendiendo y engordando durante todo el año. Eso le posibilitará hacer ventas periódicas y manejar mejor su capital financiero.

– Volviendo a la soja, ¿pensás que la cosecha récord se debió a una mayor superficie sembrada o a que hubo un uso más eficiente de los insumos tecnológicos?

– Yo creo que es una sumatoria de cuestiones agroclimáticas, más todo lo que se viene haciendo en términos de genética y manejo de lotes. Ha sido un año climático excelente ya que hubo mucho mejor radiación en la zona. Durante el anteaño, hubieron muchos días nublados y al no haber demasiada radiación, se produjo una merma de rinde. Este año, en cambio, las condiciones climáticas fueron óptimas.

– Esta sumatoria de factores climáticos, ¿también benefició a la cosecha de maíz en la zona?

– Al maíz se lo empezó a cosechar a mediados de junio. Las expectativas de rinde son mejores que las del año pasado por este tema de la radiación. El anteaño, al contrario, llovió muy seguido y por eso los rindes fueron menores. El exceso de agua no es bueno para el maíz.

– Y en términos de rentabilidad, ¿cómo viene el maíz?

– Aunque los rindes son bastante buenos, el maíz va a pérdida seguro por el bajo precio que tiene hoy por hoy. O sea, está totalmente deprimido por los valores internacionales. Los productores van a perder plata o van a salir hechos en el mejor de los casos. Lamentablemente es así, por más que los rindes sean altos.

– ¿A qué te referís con esto?

– Que en la actualidad el maíz no vale nada. Para que te des una idea: producir hoy una tonelada de maíz te cuesta $3.600 y llevarla al puerto, $3.500. O sea, todo lo que vos invertís para producir, lo terminás perdiendo en flete. Por tonelada, el productor pierde $400 en transporte y sólo le queda $450, $500 de ganancia. No es nada.

– Con respecto al trigo, ¿ya empezó a sembrarse en la zona?

– Sí, ya empezó. Sin embargo, no es mucho lo que se sembró. Se frenó por la falta de lluvias en el mes de mayo. Si hubiese habido más precipitaciones, los productores estarían más estimulados al asegurarse buenos nacimientos.

 

El garbanzo como cultivo alternativo

– Carlos, ¿qué otro cultivo de invierno se sembró en la zona además del trigo?

– Se ha sembrado bastante garbanzo y hay buenas expectativas. Hoy por hoy, es el único producto que te permite tener un margen de ganancias, siempre y cuando te salga todo bien. El garbanzo tiene algunas complicaciones en la cosecha.

– ¿Cuáles son las complicaciones que presenta esta legumbre?

– El garbanzo se vende por calidad, no por cantidad. Puede pasarte que tengás todo listo y justo te llueva en los días en que estás por cosechar. Se pudre y pierde calidad. Más allá de eso, hoy hay muy buenas expectativas puesto que India tuvo una mala cosecha y sale a comprar nuestro garbanzo. En ese sentido, la demanda está firme.

– ¿Son muchos los productores de garbanzo en la región?

– Sí, son muchos. Por más que haya gente que le fue mal por cuestiones climáticas, hay garbanceros que hace años vienen haciendo un 20, 30% de superficie de invierno.

Fuente: Sociedad Rural de Jesús María

FADA junio

La participación del Estado en la renta agrícola en junio fue del 93,5%

FADA publicó la última medición del Índice FADA de participación del Estado en la renta agrícola, afirma que el Estado se lleva $93,50 de cada $100 de renta que genera el campo.

El peso de los diferentes impuestos e intervenciones estatales sobre el campo argentino continúa creciendo. La participación del Estado en la renta agrícola ha saltado de un promedio del 74% – 75%, durante el periodo 2009- 2013, al actual 93,5%. El motivo de este salto no ha sido el incremento de los impuestos, sino la permanencia de tributos como los derechos de exportación, provenientes de un contexto con un tipo de cambio real alto y buenos precios de los commodities agrícolas. La situación actual es muy distinta: atraso cambiario, inflación y caída de los precios internacionales.

Si se toma como ejemplo la soja, se puede ver que hoy vale el 55% de lo que valía en septiembre de 2012, es decir, casi la mitad que hace 3 años. Esto provoca que la renta que genera una hectárea se reduzca y la participación del Estado crezca, ya que el derecho de exportación, el tributo más importante, actúa sobre el valor bruto, es decir, no tiene en cuenta los costos para producir, comercializar, transportar y administrar la producción.

Gráfico 1

Que el Estado se apropie del 93,5% de la renta agrícola significa que la sumatoria de los tributos (provinciales y nacionales) y los costos de intervención, representan $93,50 de cada $100 que genera una hectárea promedio. La renta es lo que vale la producción menos los costos, es decir, el resultado que se obtiene al restar los costos al valor a precios internacionales de la producción de esta hectárea.

La producción y costos de esta hectárea se calculan utilizando los rindes, costos y distancias al puerto promedio a nivel nacional para los cultivos de soja, maíz, trigo y girasol y ponderando los por la participación de estos cultivos en el área sembrada nacional.

Así, se obtiene la renta, la que se distribuye en el resultado de la producción, la renta de la tierra y la participación del Estado.

Gráfico 2

Los costos de intervención, principal consecuencia de las restricciones a la exportación aplicadas por el gobierno Nacional (ROE), generan importantes efectos negativos en los mercados de trigo y maíz. Hoy el maíz se vende al 78% de su precio teórico en el mercado interno (efecto ROE) y al 62% de su precio internacional (efecto ROE más efecto derechos de exportación). Mientras que el trigo se vende al 63% de su precio teórico dentro de Argentina y al 48% de su precio internacional. Es por ello que muchas veces los productores dicen que tienen una “retención” efectiva de 48% en maíz y 52% en trigo.

Este tema de precio se traduce en un problema de rentabilidad y en incentivos negativos a cultivar maíz y trigo. El problema radica en la necesidad de sembrar estos cultivos por el bienestar de los suelos. Por un lado, el maíz y el trigo aportan materia orgánica a la tierra, mientras que cultivos como la soja la extraen. Por otro lado, la rotación es buena para controlar las malezas, si se cultivan las mismas especies muy seguido aparecen malezas resistentes y se deben utilizar más agroquímicos y más fuertes para matarlas. Por lo que el problema de precio y rentabilidad se convierte en un desafío para la sustentabilidad de la producción agrícola. Hoy se siembran 5 hectáreas de soja por cada una de maíz, cuando la relación debería estar lo más cerca de 1 posible; y se están cultivando la mitad de las hectáreas de trigo que en 2002 – 2003.

Que el índice FADA mida la participación del Estado en el 93,5% expone un problema de rentabilidad muy grande y explica el descontento de los productores rurales en todo el país. La campaña que viene se van a cultivar menos hectáreas, más soja, menos maíz, menos trigo, con menos tecnología y menos fertilización. Y la problemática se potencia en las economías regionales.

El país necesita un cambio urgente de políticas públicas para revertir esta situación, mejorar la sustentabilidad, producir más, exportar más y generar más empleo. Es necesario que los políticos que toman las decisiones comprendan que el tema excede al bolsillo del productor agropecuario, que afecta al suelo que le dejamos a nuestros hijos, que afecta de manera directa a las economías del interior, que incide sobre las exportaciones y la disponibilidad de dólares y que toca de manera directa a la generación de empleo genuino.

Con las políticas correctas, se podrían generar medio millón de puestos de trabajo en todo el país.

 

Fuente: Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA)

Granos soja

En Rosario repuntaron los precios de la soja y mejoraron las ventas

Luego de iniciar la rueda con una oferta de $1920, la propuesta de las fábricas trepó a $1950; según la BCR, se comercializaron 100.000 toneladas; leves bajas en la Bolsa de Chicago.

Pese a las leves bajas externas, el mayor interés de las fábricas posibilitó ayer el repunte del valor de la soja argentina en el mercado disponible. El movimiento alcista, que dejó una mejora de $30 por tonelada, tuvo como dato más significativo el incremento del volumen de ventas en el recinto de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), donde pasó de 40.000 a 100.000 toneladas.

En el inicio de la jornada, las fábricas retomaron la actividad en el mismo lugar en el que la habían clausurado en la rueda anterior y así propusieron $1920 por tonelada de soja para las terminales de Timbúes, San Lorenzo, San Martín, General Lagos, Villa Gobernador Gálvez y de Ricardone. Sin embargo, en el transcurso de la tarde, elevaron la oferta hasta los $1950 y lograron captar la atención de los mismos vendedores que el lunes pasado, en plena tendencia alcista, se desprendieron de sólo 50.000 toneladas cuando el valor de la oleaginosa tocó, como ayer, los $1950.

La BCR indicó que por operaciones para entregas diferidas a septiembre y a noviembre, los compradores propusieron 222 y 228 dólares por tonelada de soja, respectivamente.

En los puertos del Sur de Buenos Aires los exportadores pagaron $1970 por tonelada de soja para Bahía Blanca, $10 menos que anteayer, y $1970 para Necochea, sin cambios.

Los contratos julio y noviembre de la soja en el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba) perdieron ayer U$S 1,20 y 0,50, mientras que sus ajustes fueron de 217,80 y de 232 dólares por tonelada.

En la Bolsa de Chicago, las posiciones julio y noviembre de la soja finalizaron la rueda con bajas de U$S 2,12 y de 1,75, en tanto que sus ajustes resultaron de 360,73 y de 351,27 dólares por tonelada. La caída fue producto de una toma de ganancias de los fondos de inversión especuladores tras las importantes mejoras registradas por los precios de la oleaginosa entre la semana pasada y la rueda del lunes.

Pero más allá del movimiento técnico visto ayer en el último tramo de los negocios, la atención de los operadores estadounidenses se mantuvo centrada sobre el clima en el Medio Oeste, donde la siembra de soja está demorada por los excesos de humedad. Además, el mercado ya fijó su próximo punto de referencia en el martes próximo, día en el que el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos publicará su informe trimestral con las existencias de granos al 1º de junio y el reporte sobre área sembrada. Ambos trabajos tendrán influencia sobre la formación de los precios.

 

Debilidad estructural

Los precios del maíz tuvieron ayer otra jornada de debilidad, producto de una demanda bien abastecida, por un programa de compras que evidencian un importante adelanto respecto del año pasado (como se amplía por separado). Los exportadores ofrecieron $870 por tonelada de maíz para Bahía Blanca, $10 menos que anteayer. La BCR indicó que para General Lagos la demanda volvió a proponer $830, mientras que por mercadería grado 2, sin descarga, pagaron $860, también $10 menos que en la rueda anterior.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) indicó que por maíz seco y con entrega en julio los consumos ofrecieron U$S 98 por tonelada en Baradero y U$S 86 en Chacabuco.

En el Matba, las posiciones julio y septiembre del maíz perdieron U$S 0,50 y terminaron la rueda con ajustes de 96,50 y de 103,50 dólares.

Tras dos ruedas alcistas, los precios del maíz cerraron ayer con leves bajas en la Bolsa de Chicago. En efecto, los contratos julio y septiembre retrocedieron U$S 0,40 y 0,20, mientras que sus ajustes resultaron de 144,28 y de 146,25 dólares. La toma de ganancias de los fondos y el mayor volumen de ventas concretado por los productores estadounidenses tras el repunte de los precios fueron los principales fundamentos bajistas para el cereal.

Acerca del trigo, la BCBA indicó ayer que los molinos pagaron entre 950 y 1580 pesos por tonelada, según calidad, procedencia y forma de pago de la mercadería.

En la zona de Rosario, los exportadores ofrecieron $930 por tonelada de trigo condición cámara, $20 menos que anteayer. Por cereal de la próxima cosecha, con ph 78 y un mínimo de 10,5% de proteína, se mantuvo estable, en 135 dólares.

Las pizarras del Matba mostraron alzas de U$S 4,30 y de 2 sobre los contratos julio y enero del trigo, cuyos ajustes resultaron de 108,30 y de 128,50 dólares por tonelada.

Luego de tres ruedas alcistas, el contrato julio del trigo estadounidense cerró con una baja de U$S 1,29 y de 2,12 en Chicago y en Kansas, donde el valor de ajuste fue de 190,33 y de 192,72 dólares por tonelada, respectivamente.

 

Sigue adelantada la compra de cereales 2014/15

  • Según el nuevo informe sobre comercialización agrícola publicado ayer por el Ministerio de Agricultura de la Nación, las compras y las exportaciones de cereales continúan adelantadas respecto de igual momento del año pasado.
  • Con nuevas compras semanales por 81.400 toneladas, los exportadores ya adquirieron 6.652.900 t de trigo, un 195,86% por encima de las 2.248.700 t adquiridas un año atrás. Acerca de las exportaciones, totalizan 2.925.400 t y superan en un 136,99% al volumen embarcado a igual fecha de 2014, de 1.234.400 t. Agricultura estima el saldo exportable 2014/15 en 7,2 millones de toneladas, pero hasta el momento fue autorizado un cupo de 4,2 millones para su despacho.
  • En cuanto al maíz, con nuevas compras por 401.600 t, los exportadores ya adquirieron 11.748.200 t, un 19,57% por encima de las 9.825.400 t de 2014. Los embarques suman 7.162.000 t, un 69,23% más que hace un año atrás, cuando se habían despachado 4.232.000 t.

 

Autor: Dante Rofi

Fuente: La Nación

USDA

Informe del USDA – Junio

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos publicó hoy su nuevo informe mensual de oferta y demanda de granos a nivel mundial. De las nuevas cifras del organismo lo más relevante es el recorte en las existencias finales estadounidenses 2014/2015, que pasaron de 9,51 a 8,97 millones de toneladas por el incremento de la molienda y el de las exportaciones. El dato oficial quedó por debajo de los 9,23 millones previstos por el mercado. No obstante, este recorte no modifica un escenario de elevadas reservas en EE.UU. y en el nivel mundial para la oleaginosa.

A continuación detallamos las principales cifras del nuevo trabajo oficial:

 

MAÍZ

Campaña 2014/2015

En su revisión del ciclo pasado, que dejó la cosecha récord de 361,09 millones de toneladas, el USDA redujo el uso doméstico de maíz en los Estados Unidos, de 299,65 a 299,01 millones de toneladas. Este único cambio influyó sobre el nivel de las existencias finales, que crecieron de 47,02 a 47,65 millones de toneladas, con lo que quedaron por encima de los 47,22 millones previstos por los operadores en la previa del reporte oficial.

Stock final en EE.UU. (en millones de toneladas)

USDA junio

USDA mayo Promedio privados

USDA 2013/2014

47,65

47,02 47,22

31,39

Fuera de las cifras estadounidenses, el USDA estimó la cosecha de Brasil en 81 millones de toneladas, por encima de los 78 millones previstos el mes pasado. En cuanto a la Argentina, el organismo calculó la producción en 25 millones de toneladas, por encima de los 24,50 millones del reporte anterior.

Producto de los incrementos en las cosechas sudamericanas, el USDA elevó de 996,12 a 999,45 millones de toneladas el volumen de la producción mundial de maíz y de 192,50 a 197,01 millones las existencias finales, con lo que éste último dato quedó muy por encima de los 192,52 millones previstos por el mercado.

Stock  final Mundial (en millones de toneladas)

USDA junio

USDA mayo Promedio privados

USDA 2013/2014

197,01

192,50 192,52

172,90

 

Campaña 2015/2016

En cuanto a la nueva campaña, el USDA estimó la cosecha de los Estados Unidos en 346,22 millones de toneladas, sin cambios respecto del mes pasado. A excepción del aumento del stock inicial, que pasó de 47,02 a 47,65 millones, no hubo cambios sobre el uso forrajero, que quedó en 134,63 millones; sobre el uso total, de 301,26 millones, y sobre las exportaciones, de 48,26 millones. Así, las mayores reservas iniciales pasaron directamente a las existencias finales, que crecieron de 44,35 a 44,98 millones de toneladas. Este dato, sin embargo, quedó por debajo de los 45,19 millones previstos por el mercado.

Stock final en EE.UU. (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo

Promedio privados

44,98

44,35

45,19

Fuera de las cifras previstas para los Estados Unidos, el USDA estimó la cosecha de la Unión Europea (UE) en 68,14 millones de toneladas, por debajo de los 68,34 millones del mes pasado. Sus importaciones fueron calculadas en 12 millones y sus exportaciones en 2,50 millones, sin cambios respecto del informe anterior.

No hubo cambios sobre las cifras de Ucrania, dado que su cosecha y sus exportaciones fueron sostenidas en 26 y en 16 millones de toneladas.

Tampoco hubo modificaciones en las cifras de China, cuya cosecha fue sostenida en 228 millones de toneladas y sus importaciones, en 3 millones.

De igual modo, la producción de Brasil y de la Argentina fue sostenida en 75 y en 25 millones de toneladas, respectivamente, sin variantes.

En el nivel mundial, el USDA proyectó la cosecha en 989,30 millones de toneladas, levemente por debajo de los 989,83 millones de mayo. Sin embargo, las existencias finales fueron incrementadas de 191,94 a 195,19 millones de toneladas, con lo que quedaron por encima de los 191,90 millones previstos por el mercado.

Stock  final Mundial (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo

Promedio privados

195,19

191,94

191,90

 

SOJA

Campaña 2014/2015

En la revisión de la campaña estadounidense récord, que dejó una cosecha de 108,01 millones de toneladas, el USDA elevó de 49,12 a 49,40 millones de toneladas la molienda; de 52,83 a 53,10 millones el uso total doméstico, y de 48,99 a 49,26 millones las exportaciones. Así, las existencias finales fueron estimadas por el organismo en 8,97 millones de toneladas, por debajo de los 9,51 millones del mes pasado y de los 9,23 millones previstos por el mercado.

Stock final en EE.UU. (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo Promedio privados

USDA 2013/2014

8,97

9,51 9,23

2,50

En cuanto a la oferta sudamericana, el USDA estimó la producción de Brasil en 94,50 millones de toneladas, sin cambios respecto del mes pasado. En cambio, para la Argentina el organismo elevó su calculó de 58,50 a 59,50 millones de toneladas.

El volumen de las importaciones de China fue sostenido en 73,50 millones de toneladas.

En el nivel global, el USDA estimó la cosecha de soja en 318,25 millones de toneladas, por encima de los 317,25 millones del mes anterior. En tanto que las existencias finales fueron calculadas en 83,70 millones de toneladas, por debajo de los 85,54 millones del informe del mes pasado. El dato oficial de las reservas quedó por debajo de los 85,80 millones previstos por el mercado.

Stock  final Mundial (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo Promedio privados

USDA 2013/2014

83,70

85,54 85,80

66,85

 

Campaña 2015/2016

La nueva cosecha de los Estados Unidos fue estimada por el USDA en 104,78 millones de toneladas, sin cambios respecto del mes pasado. En el resto de las variables, y teniendo en cuenta el recorte del stock inicial de 9,51 a 8,97 millones, el organismo elevó de 49,67 a 49,80 millones la molienda y de 53,19 a 53,33 millones el uso total, en tanto que mantuvo en 48,31 millones el saldo exportable. Tras estas modificaciones, las existencias finales fueron estimadas en 12,93 millones de toneladas, por debajo de los 13,61 millones del mes pasado y de los 13,25 millones previstos por el mercado.

Stock final en EE.UU. (en millones de toneladas)

USDA junio

USDA mayo

Promedio privados

12,93

13,61

13,25

No hubo cambios en el resto de las variables relevantes para el mercado global de la soja, dado que las lejanas cosechas de Brasil y de la Argentina fueron sostenidas en 97 y en 57 millones de toneladas, en tanto que las importaciones de China y de la UE fueron mantenidas en 77,50 y en 12,80 millones de toneladas, respectivamente.

Así, la producción mundial de soja fue proyectada por el USDA en 317,58 millones de toneladas, levemente por encima de los 317,30 millones del mes pasado, en tanto que las existencias finales fueron calculadas en 93,22 millones, por debajo de los 96,22 millones de mayo y de los 96 millones previstos por los privados.

Stock  final Mundial (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo

Promedio privados

93,22

96,22

96,00

 

TRIGO

Campaña 2014/2015

En el repaso de la vieja campaña estadounidense de trigo, que dejó una producción de 55,13 millones de toneladas, el USDA redujo de 4,08 a 4,03 millones las importaciones; mantuvo en 4,35 millones el uso forrajero y en 32,57 millones el uso total, y redujo de 23,41 a 23,27 millones las exportaciones. Así, el stock final fue estimado en 19,39 millones de toneladas, levemente por encima de los 19,31 millones de mayo y casi en sintonía con los 19,38 millones previstos por el mercado.

Stock final en EE.UU. (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo Promedio privados

USDA 2013/2014

19,39

19,31 19,38

16,05

Fuera de las cifras estadounidenses, el USDA elevó de 21,50 a 22,20 millones de toneladas las exportaciones de Rusia y mantuvo en 11,50 millones las ventas externas de Ucrania.

En el resto del informe no hubo grandes modificaciones y eso se demuestra en el volumen de la cosecha global, que pasó de 726,45 a 726,32 millones de toneladas, y en el de las existencias finales, que se redujo levemente al pasar de 200,97 a 200,41 millones, contra los 200,29 millones calculados por el mercado.

Stock  final Mundial (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo Promedio privados

USDA 2013/2014

200,41

200,97 200,29

185,72

 

Campaña 2015/2016

Para la nueva campaña de los Estados Unidos, el USDA estimó la cosecha en 57,72 millones de toneladas, por encima de los 56,81 millones previstos el mes pasado y de los 57,43 millones calculados por el mercado en la previa del informe oficial. En el resto de las variables de la campaña, el organismo mantuvo las importaciones en 3,81 millones; elevó de 4,90 a 5,31 millones el uso forrajero y de 33,18 a 33,58 millones el uso total, y mantuvo en 25,17 millones el saldo exportable. Tras todas estas modificaciones, las existencias finales fueron calculadas en 22,16 millones de toneladas, por encima de los 21,58 millones del mes anterior y de los 21,72 millones esperados por el mercado.

Cosecha estadounidense (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo Promedio privados

USDA 2014/2015

57,72

56,81 57,43

55,14

Stock final en EE.UU. (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo

Promedio  privados

22,16 21,58

21,72

Del resto de las cifras publicadas por el USDA hoy destacamos lo siguiente:

  • La producción de Rusia fue elevada de 53,50 a 55 millones de toneladas, en tanto que sus exportaciones fueron incrementadas de 20 a 21 millones.
  • De igual modo, la producción de Ucrania fue estimada en 23 millones de toneladas, por encima de los 22 millones del mes pasado, en tanto que sus ventas externas fueron elevadas de 10,50 a 11,50 millones.
  • La producción de la UE fue elevada de 150,29 a 150,68 millones de toneladas, mientras que sus importaciones y sus exportaciones fueron relevadas sin cambios, en 5 y en 32,50 millones, respectivamente.
  • No hubo cambios en las cifras respectivas a Canadá y a Australia, dado que sus cosechas fueron sostenidas en 29 y en 26 millones de toneladas y sus exportaciones, en 20,50 y en 18,50 millones.
  • Para la Argentina el USDA estimó una cosecha de trigo de 11,50 millones de toneladas, por debajo de los 12 millones de mayo, en tanto que el saldo exportable fue reducido de 7,20 a 6,70 millones.

En el nivel mundial, el USDA elevó de 718,93 a 721,55 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha de trigo, en tanto que las existencias finales fueron reducidas de 203,32 a 202,40 millones, pero quedaron por encima de los 201,75 millones esperados por el mercado.

Stock  final Mundial (en millones de toneladas)

USDA junio USDA mayo

Promedio privados

202,40

203,32

201,75

 

Fuente: Granar