Maíz: todo lo que hay que saber

Un grupo de expertos del INTA Rafaela* elaboró una serie de recomendaciones para los que no se “larguen” a sembrar soja y se jueguen por el maíz de segunda. Las claves son no “errarle” con la fecha de siembra, elegir bien los híbridos, ajustar la densidad de implantación y no “mezquinar” la fertilización.

El maíz sembrado en fecha tardía o denominado de segunda ocupa en la región pampeana norte de Argentina un área que oscila entre un 15 y un 40 % (dependiendo de las zonas productoras) en relación a la superficie total sembrada con este cultivo.

Esto se debe a varias razones. Influye que hay más áreas predominantes con producción de leche o carne, la mayor seguridad de cosecha comparado con el que se siembra desde fines de agosto a septiembre y en los planteos netamente agrícolas, la necesidad de incorporar más carbono a los suelos de los sistemas con el doble cultivo trigo/maíz de segunda.

Si bien las siembras de segunda se van incrementando en los últimos años, es necesario tener presente que sus rendimientos potenciales son menores a los maíces implantados en fecha normal (de primera, agosto-septiembre). Esto se debe a que los recursos ambientales no controlables son más favorables para las siembras tempranas que para las tardías.

El maíz de primera tiene a su disposición mayor cantidad de radiación incidente y de fotoperíodo respecto al maíz tardío y por ende los rendimientos potenciales de este último son menores.

Para las implantaciones de segunda, la época de siembra más recomendada, de acuerdo a los resultados de 10 años de ensayos de experiencias, es la de mediados de diciembre a principios de enero y los híbridos que presentan una mejor performance son los de ciclo completo, debido a sus mayores tolerancias a los estrés de origen hídrico y térmico.

Densidad de siembra

En relación al manejo del cultivo, existe información en lo referente a la fertilización (dosis, fuentes, momentos) y en forma preliminar en lo que atañe a la densidad de siembra, debiendo explorarse aún más este último tópico, sobre todo lo referente a la distancia de plantación.

Los híbridos tropicales y los de ciclo largo presentaron en general mayores producciones a 0,70 m respecto a 0,35 m y los de ciclo corto presentaron valores similares o levemente superiores a 0,35 m. Estos resultados deberían seguir investigándose debido a la gran heterogeneidad actual de la arquitectura de plantas de los materiales de maíz.

Los híbridos de ciclo largo mostraron en general mayores producciones que los de ciclo corto y la densidad de siembra de mejor comportamiento fue la intermedia (65.000 plantas/ha). Con la densidad más alta se produjo aborto de espigas, producto de la competencia intraespecífica.

En relación a los cultivos antecesores, las experiencias demostraron que existe diferente comportamiento debido al manejo de la fertilización nitrogenada.

En promedio el mejor antecesor fue la pastura degradada de alfalfa, debido a los mayores niveles de agua útil y de N-NO3- almacenados en el suelo al momento de la siembra, respecto a los otros cultivos. Asimismo, fue quien produjo las menores respuestas al agregado de N, producto de la mayor fertilidad nitrogenada actual. De los restantes, la avena fue mejor antecesor que el trigo, producto principalmente de un período de barbecho químico más prolongado respecto al trigo (60 días vs 28 días), lo que provocó una mayor cantidad de agua edáfica acumulada al momento de implantación del maíz.

Manejo de la fertilización

Para las recomendaciones de fertilización nitrogenada se definen los siguientes parámetros.

- a) de suelo: N-NO3 del suelo a la siembra hasta 60 cm de profundidad y Nt del suelo a la siembra (0-20 cm) y N-NO3 del suelo (0-30 cm) en el estadío V6 del cultivo.

- b) de planta: rendimiento objetivo.

Los parámetros mencionados permiten un ajuste aceptable, pero son menos precisos que para el caso del trigo por el efecto que tienen las deficiencias hídricas durante el período crítico antes mencionado, que influyen sobre el crecimiento y desarrollo del cultivo y sobre la mineralización del nitrógeno orgánico edáfico.

Cuando el agua no es limitante (riego) se logra ajustes aceptables a altos, pero en condiciones de secano existe una muy alta dispersión entre los datos y las recomendaciones son menos precisas.

Para una producción de 10.000 kg/ha de granos la oferta de N (N-NO3 del suelo 0-60 cm a la siembra + nitrógeno del fertilizante) debe ser de aproximadamente 96 kg/ha.

Se realizaron experiencias en la región central de Santa Fe durante dos campañas agrícolas (2005/06 y 2006/07), cuyo objetivo fue evaluar las pérdidas por volatilización del nitrógeno proveniente de diferentes fuentes de fertilizante en maíz de segunda bajo siembra directa, sobre un antecesor soja.

Las pérdidas por volatilización fueron mayores con urea que con las restantes fuentes de nitrógeno, quienes presentaron pérdidas de N-NH3 muy similares entre sí. Asimismo, las pérdidas fueron más altas con la condición de rastrojo alta.

La evaluación de diferentes fuentes nitrogenadas en maíz tardío bajo siembra directa se realizó durante tres campañas agrícolas (2004/05, 2005/06 y 2006/07), en experiencias en las que se ensayaron tres fuentes nitrogenadas: Urea (46 % de N), Sol Mix 80-20 (30 % de N) y CAN (27 % de N), que se en todas las fuentes a S18 con el agregado de yeso agrícola (18 % de S); que se aplicaron al voleo 15 días antes de la siembra: La dosis de nitrógeno aplicada fue de 100 kg/ha y un tratamiento testigo sin fertilizantes.

Todos los productos generaron mayores rendimientos que el testigo, demostrando las altas necesidades de nitrógeno que tiene el maíz de segunda y que no pueden ser satisfechas con los aportes del suelo.

En promedio, todos los fertilizantes provocaron mayores rendimientos al ser incorporados que al aplicarse al voleo o chorreados sobre el suelo. Las fuentes CAN y Sol Mix 80-20 provocaron mayores producciones que la Urea a ser aplicadas al voleo y en incorporaciones al suelo no hubo diferencia entre las fuentes de nitrógeno.

“En síntesis”

Los resultados de las experiencias permiten efectuar algunas conclusiones:

- Los rendimientos potenciales del maíz de segunda son inferiores a los del maíz de primera.

- Los híbridos de ciclo largo presentan mejor comportamiento que los de ciclo corto.

- Las producciones son ligeramente superiores con distanciamientos a 0,70 m que a 0,35 m entre surcos.

- Las densidades de plantación más recomendables son de aproximadamente 65.000 plantas/ha.

- La pastura degradada de alfalfa es el cultivo antecesor que mejor se comportó.

- El manejo eficiente de la fertilización del maíz debe contemplar aspectos de manejo del cultivo como cultivo antecesor y densidad de plantación.

- La recomendación de la fertilización nitrogenada debe considerar la oferta de nitrógeno disponible para el cultivo y el rendimiento esperado y para 10.000 kg/ha de granos es de aproximadamente 100 kg/ha de N.

- Las pérdidas de nitrógeno por volatilización en aplicaciones al voleo de postemergencia son diferentes de acuerdo a la fuente nitrogenada y la cantidad de rastrojo en superficie.

- La eficiencia de la fertilización nitrogenada en postemergencia depende de la fuente elegida y la forma de incorporación.

Se proyecta menos maíz

En la Argentina, la siembra del maíz de primera prácticamente ha terminado en la zonas de mayores rendimientos. Los técnicos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires concluyeron que la sequía y los elevados costos de implantación -sumados al contexto financiero y económico adverso- impactaron en los planteos productivos. Además, advirtieron que bajo esta situación el traslado hacia siembras de diciembre se vera retraído, “por lo que se estima que podría existir un recorte mayor en las 2.700.000 hectáreas proyectadas con destino a la producción de grano comercial. El avance intersemanal es de 7,8 puntos porcentuales habiéndose sembrado el 67,2% de la superficie proyectada. Con relación al año precedente el retraso es de 5,1 puntos”, precisan los especialistas de la bolsa porteña en su panorama agrícola semanal.

EL MAÍZ ES IRREEMPLAZABLE

Por Ing. Agr. Federico Alonso/Productor

El maíz, tanto sea de primera o de segunda, cumple una importancia histórica para la provincia de Santa Fe, ya que con su potencial como alimento energético ha hecho florecer las cuencas de tambo-invernada, cría y -últimamente- la siembra directa. A este sinergismo le sobran ejemplos, como el kg. silo maíz/vaca ordeñe/día, el porcentaje de grano en peso vivo, la relación kg. grano/kg. carne producido, el incremento del 10-15% en el rendimiento de soja con antecesor maíz, etc.

Ante las frecuentes consultas sobre “que hacer ahora”, veo dos situaciones definidas: Primero, el agricultor específico no lo tiene en sus planes (salvo excepciones), y segundo, el que integra agricultura con ganadería como una forma de valor agregado y diversificación, que lo va sembrar aunque no sabemos en qué proporción.

La renta del cultivo como siembra de segunda es riesgosa este año por varios aspectos. El aumento desmedido en costos de producción (los fertilizantes, que todos esperamos que bajen más, pero no lo hacen), la caída de precios futuros (hoy $ 340-U$S 117), la pérdida de liquidez financiera, la baja humedad acumulada en el perfil del suelo, la presencia de insectos y hongos, etc. El conocimiento de que el potencial de producción es menor en siembras de esta época (con los mismos costos) ponen en jaque a este cultivo que sólo puede ser atenuado por la “falta de oferta zonal”, (recordemos que el girasol y el sorgo lo desplazaron).

Hoy incluso se percibe que al norte de la ruta 19 y en parte de la zona oeste de la provincia (donde el maíz de segunda ocupa un lugar especial por la distribución de lluvias), el maíz se paga más que en Rosario.

Tengo la sensación que, de no haber un incremento sólo en el uso para silo picado fino, principalmente porque no se pudo sembrar el de primera, se va hacer el de segunda. La intensificación de los sistemas lo hacen irremplazable más allá del deterioro de la relación leche o carne vs. costos de confección. Desde que recuerdo, siempre hay crisis en la Argentina y esta es fuerte, se nota, se transpira, se ven los despidos y seguimos sin reglas claras. Al productor-empresario le cuesta razonar a favor de tomar riesgos para ser pagado con ingratitudes, y en todo este contexto cuesta mucho sostener una visión de mediano y largo plazo donde el maíz como tal, es irremplazable.

(*) Hugo Fontanetto, Oscar Keller, Dino Giailevra, Leandro Belotti y Carlos Negro. INTA Rafaela

Fuente: INTA Rafaela

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0 respuestas a Maíz: todo lo que hay que saber

  1. rochi dijo:

    holis queria saber que suelo hay que tener para poder plantar maiz
    grasias ROCHI

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